Börek de queso – pastel turco de masa filo Recipe
El börek es un pastel horneado en capas de finísima masa y relleno, en este caso con un sencillo queso salado. En Turquía se come para desayunar, como tentempié en el trabajo o como acompañamiento caliente del té en reuniones familiares. Su sabor recuerda a una mezcla entre hojaldre con queso y lasaña, solo que sin salsa y con láminas de masa finas y crujientes.
El börek de queso es la esencia de una panadería turca trasladada al horno de casa: un pastel en múltiples capas de finísima masa filo y un relleno salado de queso. Tras el horneado, la superficie queda crujiente y dorada, mientras que el interior es tierno y jugoso gracias a la mezcla de yogur y huevo que se filtra entre las láminas de masa. Es un plato que funciona igual de bien como desayuno, tentempié para acompañar el té o un contundente trozo de queso «para llevar».
Consejos del chef
Mantén la masa filo siempre cubierta con un paño húmedo: se seca en pocos minutos y empieza a romperse al formar las capas. Mezcla la preparación de yogur y huevo justo antes de untar, para que la grasa no se separe, y asegúrate de cubrir bien la superficie: de ello depende un dorado uniforme. Después de hornear, dale al börek esos 10–15 minutos de reposo; de lo contrario, al cortarlo el relleno de queso se saldrá y las porciones se desharán.
Sugerencias de servicio
Sírvelo caliente con té negro fuerte o un vaso de ayran: la salinidad del queso se equilibra muy bien con ellos. Para reuniones familiares más grandes o una «tarde turca» en casa, corta el börek en pequeños cuadrados y sírvelo junto a aceitunas, tomates y pepinos. Para un almuerzo rápido basta con añadir una sencilla ensalada de tomate y cebolla roja con sumac.
Ingredientes
- masa filo lista para usar, de nevera o congelada y descongelada - 300 g
- queso feta o otro queso salado para ensaladas - 250 g
- queso amarillo rallado, por ejemplo gouda - 80 g
- huevos - 3 pieza
- yogur natural espeso - 150 g
- aceite vegetal - 60 ml
- mantequilla derretida - 40 g
- perejil fresco picado - 10 g
- sal con moderación, el queso ya es salado - 2 g
- pimienta negra - 1 g
- semillas de sésamo para espolvorear por encima, opcional - 10 g
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente con aceite un molde rectangular para horno (aprox. 20×30 cm).
- En un bol bate 2 huevos con el yogur, añade el aceite y la mantequilla derretida y mezcla hasta obtener una masa líquida homogénea.
- Desmenuza el queso feta con un tenedor en otro bol, añade el queso amarillo rallado, el perejil picado, la pimienta y, si hace falta, una pizca de sal. Mezcla bien.
- Mantén la masa filo cubierta con un paño húmedo para que no se seque ni se rompa.
- Coloca la primera lámina de masa filo en el fondo del molde y úntala con una fina capa de la mezcla de yogur y huevo usando un pincel o una cuchara.
- Pon otra lámina de masa encima, vuelve a untar y repite hasta usar aproximadamente 1/3 de la masa.
- Sobre esta capa reparte de manera uniforme la mitad del relleno de queso.
- Cubre con otro tercio de las láminas de filo, untando cada una con la mezcla de yogur y huevo.
- Reparte el resto del relleno de queso y cubre con las láminas de masa restantes, untando igualmente cada una.
- Unta la superficie con una última capa generosa de la mezcla de yogur y huevo para que la masa se dore bien.
- Bate el último huevo en un cuenco pequeño y unta con cuidado la superficie del pastel, luego espolvorea con semillas de sésamo.
- Antes de meter al horno, marca la parte superior del börek con un cuchillo afilado en cuadrados o rombos, sin llegar hasta el fondo.
- Hornea unos 30–35 minutos, hasta que la superficie esté dorada y crujiente y los bordes se separen ligeramente del molde.
- Saca del horno y deja reposar 10–15 minutos para que se asiente y sea más fácil de cortar.
- Sirve caliente o a temperatura ambiente, cortado en porciones siguiendo las líneas marcadas.
Conservación
Guarda los restos de börek en un recipiente hermético en la nevera hasta 2–3 días. Caliéntalo en el horno o en una sartén seca a fuego suave para que recupere el crujiente; evita el microondas, que ablanda la masa.