Kluski kładzione con eneldo para sopa o salsa Recipe
Las kluski kładzione con eneldo son un acompañamiento sencillo que en muchos hogares polacos sustituye a la pasta o a las patatas. Se preparan con unos pocos ingredientes y van directamente de la cuchara a la sopa o a la salsa. Son suaves, delicadas y absorben de maravilla el sabor del caldo.
Las kluski kładzione con eneldo son la quintaesencia de la cocina casera rápida: unos pocos ingredientes sencillos se convierten en un acompañamiento suave que absorbe el sabor de la sopa o la salsa. Gracias al eneldo adquieren frescura y un aroma herbal que combina de maravilla con caldo de pollo, sopa de cebada o gulash. Es una forma de variar la comida sin tener que amasar como para las kluski tradicionales o los pierogi.
Consejos del chef
La masa debe tener la consistencia de una nata espesa: si está demasiado líquida, las kluski se desparramarán, y si está demasiado densa, quedarán duras. Si hace falta, añade una cucharada de harina o de agua y observa cómo cae de la cuchara. Conviene sumergir la cuchara para formar las kluski en agua caliente o en caldo antes de cada porción de masa; así no se pega nada y las bolitas se forman bien. No las eches todas de golpe para que no se peguen entre sí y puedan subir tranquilamente a la superficie.
Sugerencias de servicio
Las kluski sustituyen perfectamente a la pasta en el caldo u otro tipo de sopa, especialmente cuando quieres que la sopa sea más saciante, por ejemplo para una comida rápida después del trabajo. También saben muy bien como acompañamiento de salsas de setas, de eneldo o de gulash cuando no te apetece pelar patatas. Es además un buen truco para “alargar” la sopa cuando llegan invitados inesperados y hay que alimentar a más personas con la misma olla.
Ingredientes
- harina (aprox. 1 y 1/4 de taza) - 200 g
- huevos - 2 piezas
- agua (o leche, si hace falta un poco más) - 80 ml
- eneldo fresco (finamente picado) - 2 cucharadas
- sal (para la masa) - 0.5 cucharaditas
- agua para cocer (o caldo) - 2 l
Preparación
- Echa la harina y la sal en un bol y mezcla. Añade los huevos y parte del agua.
- Mezcla con una cuchara o varilla, añadiendo poco a poco el resto del agua hasta obtener una masa espesa pero fluida. Debe caer lentamente de la cuchara; si está demasiado espesa, añade un poco de agua, y si está demasiado líquida, añade un poco de harina.
- Añade el eneldo picado y mezcla.
- En una olla grande lleva a ebullición el agua o el caldo. Sala ligeramente si usas solo agua.
- Sumerge la cuchara en el agua caliente, toma una pequeña porción de masa y deslízala dentro de la olla ayudándote con otra cuchara o con el dedo. Repite formando pequeñas bolitas irregulares de masa.
- Cuece las kluski a fuego medio durante 3–4 minutos desde el momento en que suban a la superficie. Remueve suavemente de vez en cuando para que no se peguen al fondo.
- Saca las kluski con una espumadera y sírvelas enseguida como acompañamiento de sopa o salsa.
Conservación
Las kluski cocidas se conservan mejor en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Antes de servir, caliéntalas brevemente en caldo o en una sartén con un poco de mantequilla o aceite, removiendo para que se separen. Si se han pegado, enjuágalas suavemente con agua caliente y escurre bien.