Bizcocho de yogur al estilo italiano con limón Recipe
El bizcocho italiano de yogur con limón es un postre sencillo que se hornea a menudo en casa para la merienda. Tradicionalmente se mide con el vasito del yogur, pero aquí lo tienes todo en gramos. El bizcocho queda húmedo, con aroma a limón y combina de maravilla con el café: es un poco como un cruce entre un bizcocho tipo bundt y una tarta de queso ligera, pero mucho más fácil.
El bizcocho italiano de yogur con limón es un dulce casero que huele a cocina calentada por el horno a la hora de la merienda: miga húmeda, piel cítrica y dulzor suave. El yogur le da una textura entre bizcocho y tarta de queso ligera, gracias a lo cual se mantiene fresco incluso al día siguiente. Es un postre que, sin decoraciones complicadas, tiene el aspecto y el sabor de «hecho en casa», no de pastelería.
Consejos del chef
Saca los ingredientes de la nevera con antelación para que estén a temperatura ambiente: el bizcocho sube mejor y no queda crudo por dentro. Mezcla solo hasta integrar los ingredientes; batir demasiado después de añadir la harina puede hacer que el bizcocho salga denso. Comprueba siempre el centro con un palillo: si al presionar la superficie recupera la forma ligeramente y el palillo sale seco, el bizcocho está listo, aunque aún parezca muy claro.
Sugerencias de servicio
Sírvelo ligeramente espolvoreado con azúcar glas, con una taza de espresso o cappuccino, exactamente como se sirven los dulces caseros en los bares italianos. En días calurosos sabe genial con una cucharada de yogur griego y fruta fresca, por ejemplo fresas o arándanos. Es el bizcocho ideal para llevar en un táper al huerto o a casa de amigos un domingo por la tarde: se corta fácilmente y aguanta bien el transporte.
Ingredientes
- yogur preferiblemente entero - 200 g
- harina tipo 450–550 - 250 g
- azúcar - 160 g
- huevos a temperatura ambiente - 3 pieza
- aceite - 100 ml
- levadura química en polvo - 2 cucharaditas
- limón sin encerar piel y zumo - 1 pieza
- azúcar de vainilla o extracto de vainilla - 1 cucharadita
- pizca de sal
- azúcar para espolvorear, opcional - 2 cucharadas
Preparación
- Precalienta el horno a 180°C (calor arriba y abajo). Prepara un molde desmontable de unos 22–24 cm de diámetro: úntalo ligeramente con aceite y cubre la base con papel de horno.
- Lava bien el limón y sécalo. Ralla finamente solo la parte amarilla de la piel (deja la parte blanca, que es amarga) y después exprime el zumo.
- En un bol mezcla los ingredientes secos: harina, levadura química, azúcar, azúcar de vainilla y una pizca de sal.
- En otro bol bate ligeramente los huevos con el yogur, el aceite, la piel rallada y el zumo de limón. Mezcla con varillas hasta obtener una masa homogénea.
- Añade los ingredientes secos a los húmedos y mezcla suavemente con una cuchara o varillas solo hasta integrar; no remuevas demasiado para que el bizcocho no quede apelmazado.
- Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie con una cuchara.
- Introduce en el horno precalentado y hornea de 35 a 40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y al pinchar el centro con un palillo salga seco o con unas pocas migas secas.
- Saca el bizcocho del horno y déjalo en el molde 10 minutos. Después desmolda y pásalo a una rejilla para que se enfríe por completo.
- Antes de servir, espolvorea la superficie con azúcar glas. Puedes acompañarlo con una cucharada de yogur o nata montada y rodajas de limón.
Conservación
Guarda el bizcocho bien envuelto en film o en un recipiente hermético, a temperatura ambiente hasta 2 días o en la nevera hasta 4 días. Para recuperar su textura tierna, deja que vuelva a temperatura ambiente o caliéntalo unos minutos en el horno suave.