Atole de chocolate – bebida espesa de maíz y chocolate Recipe
El atole de chocolate es una bebida caliente y espesa a base de harina de maíz y leche, aromatizada con chocolate negro y canela. En México se toma a menudo por la mañana o por la noche, especialmente en los días fríos y durante los mercados festivos. Su sabor recuerda a un cacao muy espeso combinado con un flan suave, que literalmente se puede “comer con cuchara”.
El atole de chocolate es algo entre un chocolate caliente y un flan aterciopelado, que en México calienta a la gente al amanecer y a última hora de la noche, sobre todo en los puestos callejeros en los días fríos. La harina de maíz le da a la bebida un ligero sabor cereal y densidad, gracias a lo cual sacia más que un cacao normal. La combinación de chocolate negro, canela y vainilla crea un sabor profundo y de postre que literalmente se puede comer con cuchara directamente de la taza.
Consejos del chef
Lo clave es mezclar muy bien la harina de maíz en agua fría: si quedan grumos, luego ya no los desharás y la bebida tendrá “bolitas”. Durante el espesado, remueve casi sin parar, sobre todo en el fondo de la olla, porque el atole se quema fácilmente cuando espesa. Si quieres que la bebida quede súper lisa, después de cocinarla puedes pasarla rápidamente por un colador directamente a una jarra.
Sugerencias de servicio
Sirve el atole muy caliente en tazas gruesas, preferiblemente con algo sencillo para mojar, como un bollo de levadura, un cruasán de mantequilla o una trenza dulce: es una gran alternativa para el desayuno de fin de semana. También funciona muy bien como postre reconfortante después de un paseo invernal, por ejemplo tras un mercado navideño. Para adultos puedes servirlo junto a un espresso, que algunos prefieren verter directamente en la taza de atole, creando una especie de “latte de chocolate”.
Ingredientes
- leche de vaca o vegetal, por ejemplo de avena - 800 ml
- agua para disolver la harina de maíz - 200 ml
- harina de maíz fina unas 4 cucharadas, no fécula de maíz - 40 g
- chocolate negro picado en trozos pequeños - 80 g
- azúcar o más al gusto - 3 cucharadas
- rama de canela o 0,5 cucharadita de canela molida - 1 pieza
- pizca de sal resalta el sabor del chocolate - 1 pizca
- extracto de vainilla opcional - 0.5 cucharaditas
Preparación
- En un bol o jarra mezcla la harina de maíz con el agua fría y bate bien con unas varillas para que no queden grumos. Debe formarse una suspensión lisa y fluida.
- Vierte la leche en una olla, añade la rama de canela (o la canela molida), el azúcar y la pizca de sal. Calienta a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que la leche esté caliente pero aún sin hervir.
- Retira la rama de canela, si la has usado. Vierte en la olla la suspensión de harina de maíz, removiendo constantemente con las varillas para que no se formen grumos.
- Cuece a fuego bajo durante 5–7 minutos, removiendo casi sin parar, hasta que la bebida espese claramente y empiece a burbujear suavemente. La consistencia debe recordar a un flan ligero o a un cacao muy espeso.
- Añade el chocolate negro picado y remueve hasta que se derrita por completo y la bebida tenga un color marrón uniforme. Al final añade el extracto de vainilla, si lo usas.
- Prueba y, si es necesario, endulza con más azúcar. Si el atole está demasiado espeso, añade un poco de leche y mezcla bien al fuego.
- Sirve bien caliente en tazas, preferiblemente justo después de prepararlo, porque la bebida espesa al enfriarse.
Conservación
Guarda el atole en la nevera, bien tapado, para que no forme costra ni absorba olores. Al recalentarlo, hazlo a fuego muy bajo o al baño maría, removiendo constantemente y, si hace falta, añade un poco de leche o agua para ajustar la consistencia.