Albóndigas alemanas de pollo al horno (Hähnchenbällchen) Recipe
Estas ligeras albóndigas de carne de ave picada, horneadas en el horno, son una alternativa popular a las albóndigas fritas. En Alemania se sirven a menudo a los niños o como aperitivo en fiestas, porque tienen un sabor suave y son muy cómodas de comer. Se pueden tomar calientes con salsa o frías como acompañamiento de bocadillos.
Estas albóndigas de ave al horno combinan la tradición alemana de los “Frikadellen” con un enfoque más moderno y ligero: en lugar de freírlas en abundante grasa, se hornean. El panecillo remojado hace que el interior quede muy jugoso, y la mostaza y el perejil les dan carácter sin resultar demasiado picantes. Son un aperitivo que desaparece del plato más rápido de lo que tardas en hornear la siguiente bandeja.
Consejos del chef
La masa para las albóndigas debe estar bien trabajada y ligeramente pegajosa: después de 2–3 minutos de amasado la carne empezará a “ligar” y las bolitas no se desharán. Ten cuidado de no pasarte con la cantidad de leche en el panecillo: después de escurrir debe estar húmedo pero no chorreando, de lo contrario las albóndigas quedarán compactas. Merece la pena hornear una de prueba y cortarla para comprobar el punto de cocción y, si hace falta, rectificar de sal el resto de la mezcla.
Sugerencias de servicio
Para comerlas como plato principal, sírvelas con patatas cocidas o puré y una ensalada sencilla de col o de pepino encurtido. En fiestas funcionan muy bien en frío, pinchadas en palillos, con dos salsas para mojar: una de yogur con ajo y otra de tomate. También son una opción muy práctica para el táper del trabajo o del colegio, junto con un poco de cuscús o arroz y verduras en el mismo recipiente.
Ingredientes
- carne picada de ave (pollo o pavo) - 600 g
- panecillo blanco del día anterior - 1 pieza
- leche - 80 ml
- huevo - 1 pieza
- cebolla - 0.5 pieza
- ajo - 1 diente
- perejil fresco picado - 2 cucharada
- aceite - 1 cucharada
- mostaza - 1 cucharadita
- sal
- pimienta negra
- pimentón dulce molido - 0.5 cucharadita
Preparación
- Corta el panecillo en trozos y cúbrelo con la leche en un bol pequeño. Deja reposar 5–10 minutos, hasta que se empape por completo, y luego estruja bien con la mano para eliminar el exceso de líquido.
- Pica finamente la cebolla y el ajo. Lava el perejil y pícalo también muy fino.
- En un bol grande pon la carne picada, el panecillo escurrido, el huevo, la cebolla, el ajo, el perejil, la mostaza, el pimentón dulce, sal y pimienta.
- Amasa la mezcla con la mano durante 2–3 minutos, hasta que los ingredientes se integren bien y la masa se vuelva pegajosa.
- Humedece tus manos con agua y forma pequeñas albóndigas del tamaño de una nuez. Colócalas en una bandeja forrada con papel de horno y ligeramente untada con aceite.
- Introduce la bandeja en el horno precalentado a 190°C (calor arriba y abajo) y hornea 20–25 minutos, hasta que las albóndigas estén doradas y, al cortarlas, no queden rosadas por dentro.
- Después de hornear puedes servirlas enseguida en caliente o dejarlas enfriar y servir frías.
Conservación
Guarda las albóndigas ya frías en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Se pueden comer frías o recalentar suavemente en el horno o en una sartén tapada. También se congelan muy bien; para usarlas, descongela en la nevera o caliéntalas directamente en una salsa o en el horno a baja temperatura.