Pastel de patata con salchicha y cebolla Recipe
El pastel de patata con salchicha es un plato al horno muy polaco y muy saciante. Recuerda un poco al gratin francés, pero en lugar de nata y queso lleva salchicha ahumada, cebolla y una salsa sencilla. Ideal para una tarde fría, cuando te apetece comer algo contundente.
Este pastel de patata es la esencia de la cocina casera polaca: ingredientes sencillos, mucho sabor y una agradable sensación de saciedad con un solo plato. La salchicha ahumada salteada con cebolla aporta un aroma intenso que impregna las patatas y la salsa cremosa, creando una especie de gratin rústico a la polaca. Es un plato que realmente reconforta cuando fuera hace frío y está gris.
Consejos del chef
Corta las patatas en rodajas finas y uniformes para que se horneen de manera homogénea y no queden duras en el centro; las variedades harinosas tipo C funcionan muy bien. Saltea bien la salchicha y la cebolla hasta que se doren ligeramente; esos bordes tostados son los que aportan todo el sabor, así que no merece la pena acortar este paso. Al final del horneado puedes subir la temperatura unos minutos o encender el grill para que la superficie quede bien dorada, pero vigila que la salsa no se seque.
Sugerencias de servicio
Sirve directamente del horno, preferiblemente en la misma fuente colocada en la mesa para que cada uno se sirva una buena ración. Para beber, combina muy bien con kéfir, suero de mantequilla o una cerveza fría si preparas el pastel para una noche de viernes tranquila. Como acompañamiento, puedes servir una ensalada sencilla de col fermentada o pepinillos fermentados, que cortarán la cremosidad del plato.
Ingredientes
- patatas (mejor tipo B o C, para hornear) - 1 kg
- salchicha campesina o silesiana - 300 g
- cebolla (medianas) - 2 pieza
- ajo - 2 dientes
- nata (se puede sustituir por yogur natural espeso) - 200 ml
- leche - 100 ml
- queso (p. ej. gouda, edam) - 80 g
- aceite o mantequilla (para engrasar la fuente) - 1 cucharada
- mejorana seca - 1 cucharadita
- pimentón - 1 cucharadita
- sal (al gusto)
- pimienta (al gusto)
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente con aceite o mantequilla una fuente apta para horno.
- Pela las patatas y córtalas en rodajas finas de unos 3–4 mm de grosor. Lo más fácil es usar un rallador con cuchilla para láminas.
- Corta la salchicha en medias rodajas. Pela la cebolla y córtala en plumas finas. Pica finamente el ajo.
- En una sartén, dora la salchicha a fuego medio durante 5–7 minutos, hasta que se tueste ligeramente y suelte algo de grasa. Añade la cebolla y fríe juntos otros 4–5 minutos, hasta que la cebolla se ablande y se dore ligeramente. Añade el ajo y fríe 1 minuto más.
- En un bol mezcla la nata con la leche, la mejorana, el pimentón, la sal y la pimienta. La salsa debe quedar bien sazonada, porque las patatas absorben mucho sabor.
- Coloca en el fondo de la fuente una capa de rodajas de patata, ligeramente superpuestas. Sálalas ligeramente.
- Reparte encima parte de la mezcla de salchicha con cebolla. Repite las capas: patatas, salchicha con cebolla, hasta acabar los ingredientes. La última capa debe ser de patatas.
- Vierte por encima la salsa de nata preparada, procurando que llegue entre las capas (puedes mover ligeramente la fuente).
- Cubre la fuente con papel de aluminio o tapa y hornea en el horno precalentado unos 40 minutos.
- Pasados 40 minutos, retira el papel, espolvorea la superficie con el queso rallado y hornea 15–20 minutos más, hasta que el queso se derrita y se dore ligeramente y las patatas estén tiernas (compruébalo con un cuchillo).
- Saca el pastel del horno y déjalo reposar 5–10 minutos antes de cortarlo para que se asiente un poco.
Conservación
El pastel se conserva bien en la nevera 2–3 días. Déjalo enfriar por completo antes de guardarlo y recaliéntalo en el horno o en el microondas, cubierto, para que no se seque en exceso.