Sopa turca de yogur con bulgur y espinacas Recipe
Es una sopa delicada y ligeramente ácida, en la que el yogur espeso se combina con bulgur y espinacas verdes. En Turquía, este tipo de sopas de yogur se sirven a menudo como comida o cena ligera, especialmente cuando alguien necesita algo suave para el estómago. De sabor recuerda un poco a la sopa polaca żurek sin ahumados, pero es más ligera y cremosa.
Esta sopa combina el ligero toque ácido del yogur con bulgur fino y espinacas, creando algo entre una sopa cremosa y una salsa tibia de cereales. Está inspirada en las sopas turcas de yogur, pensadas para calmar el estómago, pero gracias a la menta y a la mantequilla con ajo por encima no resulta nada sosa. Su textura recuerda a una avena muy líquida, pero en versión salada y llena de hierbas.
Consejos del chef
Lo más importante es no hervir el yogur: después de añadirlo a la olla mantén el fuego muy bajo y vigila que la sopa solo haga un ligero "temblor"; de lo contrario se cortará. Cuece el bulgur al dente, porque luego seguirá haciéndose en la sopa caliente; si lo cueces demasiado desde el principio, todo quedará pastoso. Añade las espinacas al final y no las cuezas demasiado tiempo: solo deben ablandarse y conservar su color verde.
Sugerencias de servicio
Sírvela en cuencos hondos con una cucharada extra de yogur espeso por encima y pimienta recién molida, y acompaña con rebanadas de pan tostado o pan de pita. Combina muy bien con una sencilla ensalada de pepino y eneldo si quieres potenciar el carácter "verde" del plato. Es la sopa ideal para los días posteriores a comidas copiosas, por ejemplo después de un fin de semana festivo, cuando todos tienen ganas de algo más ligero pero aún caliente y saciante.
Ingredientes
- yogur natural espeso, preferiblemente tipo griego - 400 g
- bulgur fino - 60 g
- espinacas frescas o congeladas, en hojas - 150 g
- caldo de verduras o de ave - 900 ml
- yema de huevo - 1 pieza
- harina de trigo rasa - 1 cucharada
- mantequilla - 20 g
- menta seca - 1 cucharadita
- ajo finamente picado - 1 diente
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Aclara el bulgur en un colador bajo el chorro de agua.
- En una olla lleva el caldo a ebullición, añade el bulgur, baja el fuego a medio y cuece 10–12 minutos, hasta que el grano esté tierno pero no pasado.
- Si usas espinacas frescas, lava las hojas, sécalas y pícalas groseramente; las espinacas congeladas descongélalas y escúrrelas bien del exceso de agua.
- En un bol mezcla el yogur con la yema y la harina, bate bien con una varilla hasta que no queden grumos.
- Vierte lentamente en el bol con yogur unas 2 cucharones del caldo caliente con el bulgur, mezclando enérgicamente todo el tiempo para templar el yogur y que no se corte.
- Vierte el contenido del bol de nuevo en la olla con el caldo y el bulgur, removiendo constantemente con una cuchara; pon el fuego muy bajo y cuece 5–7 minutos sin dejar que hierva con fuerza (solo deben aparecer pequeñas burbujas suaves en los bordes).
- Añade las espinacas a la sopa, mezcla y cuece otros 3–4 minutos, hasta que las hojas se ablanden y reduzcan su volumen.
- En una sartén pequeña derrite la mantequilla a fuego medio, añade el ajo picado y fríe 30–40 segundos, hasta que empiece a desprender un aroma intenso pero sin dorarse; luego añade la menta seca, remueve y fríe 10 segundos más.
- Vierte el contenido de la sartén en la olla con la sopa, mezcla, salpimienta al gusto, retira del fuego y deja reposar 5 minutos antes de servir para que los sabores se integren.
Conservación
Deja que la sopa se enfríe por completo antes de taparla y guardarla en la nevera. Caliéntala suavemente, sin dejar que hierva, para que el yogur no se corte.