Tortitas de patata mexicanas con maíz y chile Recipe
Es una variación de las conocidas tortitas de patata, pero con maíz, chile y cilantro, que les dan un carácter muy mexicano. Las tortitas quedan crujientes por fuera y tiernas por dentro, y su ligero toque picante combina de maravilla con crema agria o yogur. Son ideales para la cena o como aperitivo en una reunión con amigos, servidas en pequeñas porciones.
Son tortitas de patata en una versión completamente nueva: la dulzura del maíz y el picante del chile se encuentran aquí con el comino y el cilantro, dándoles un marcado carácter mexicano. Los bordes crujientes y el centro tierno y jugoso hacen que sea difícil quedarse solo con una, especialmente con la nata ácida a la lima. Es una forma estupenda de convertir unas simples patatas en algo que sabe a aperitivo de pequeño bistró.
Consejos del chef
No escurras las patatas hasta dejarlas secas: una masa demasiado seca se deshará y las tortitas quedarán duras; elimina solo el exceso de jugo. Antes de freír, haz siempre una tortita de prueba: si absorbe demasiado aceite o se desparrama en la sartén, añade un poco más de harina. Controla el fuego: si está demasiado alto, se dorarán rápido por fuera y quedarán crudas por dentro, así que es mejor freírlas un poco más tiempo a fuego medio.
Sugerencias de servicio
Sírvelas en una gran fuente como finger food durante una noche de cine: cada uno puede ir mojando las tortitas en cuencos con nata a la lima y salsa picante. También combinan muy bien como acompañamiento poco habitual de carne a la parrilla o alubias al horno, cuando quieres recrear en casa el ambiente de una cantina casera. Para beber, van bien con una cerveza tipo lager o una agua fresca casera de lima y menta.
Ingredientes
- patatas peladas - 700 g
- maíz en conserva escurrido - 150 g
- cebolla rallada con un rallador fino - 1 pieza
- huevos - 2 pieza
- harina de trigo colmada - 4 cucharada
- guindilla fresca finamente picada, sin semillas - 1 pieza
- comino molido - 0.5 cucharadita
- pimentón dulce molido - 1 cucharadita
- sal o al gusto - 1 cucharadita
- pimienta negra molida - 0.25 cucharadita
- aceite vegetal para freír, más si es necesario - 6 cucharada
- cilantro fresco picado - 0.25 manojo
- nata agria 18% o yogur natural espeso, para servir - 150 g
- zumo de lima para mezclar con la nata - 1 cucharada
Preparación
- Ralla las patatas con un rallador de agujeros finos en un bol grande. Si han soltado mucho jugo, escúrrelas ligeramente con las manos o a través de un colador, pero no del todo: hace falta que conserven algo de humedad.
- Añade a las patatas ralladas la cebolla rallada, el maíz escurrido, la guindilla picada, los huevos, la harina, el comino, el pimentón dulce, la sal y la pimienta.
- Mezcla bien la masa con una cuchara o con la mano hasta que los ingredientes se integren. La consistencia debe ser espesa pero manejable con una cuchara; si queda demasiado líquida, añade 1 cucharada más de harina.
- Calienta 3 cucharadas de aceite en una sartén grande a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente (un pequeño trozo de masa debe empezar a chisporrotear al instante), ve poniendo porciones de masa con una cuchara y aplánalas suavemente formando tortitas.
- Fríe las tortitas 3–4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y crujientes. Si se doran demasiado rápido, baja el fuego para que el interior tenga tiempo de cocinarse.
- Ve colocando las tortitas fritas en un plato cubierto con papel de cocina para absorber el exceso de grasa. Si hace falta, añade más aceite a la sartén y fríe las siguientes tandas.
- En un cuenco pequeño mezcla la nata con el zumo de lima y una pizca de sal hasta obtener una salsa ligeramente ácida.
- Sirve las tortitas calientes, napadas con la nata a la lima y espolvoreadas con cilantro fresco.
Conservación
Guarda las tortitas ya frías en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Caliéntalas en una sartén seca o en el horno para que recuperen algo de su textura crujiente; evita recalentarlas en el microondas, porque se ablandan.