Tortilla italiana con patatas, cebolla y mozzarella Recipe
Esta tortilla es un desayuno contundente o una comida rápida al estilo italiano. Las patatas, la cebolla y la mozzarella fundente crean algo entre una frittata y un gratinado. Una forma estupenda de aprovechar patatas cocidas del día anterior.
Esta tortilla italiana es algo entre una frittata y un gratinado: gracias a las patatas es consistente y saciante, y la mozzarella le aporta una textura cremosa y elástica. La cebolla pochada en aceite de oliva da un aroma dulce y profundo que combina de maravilla con los huevos. Es un plato que realmente te salva cuando en la nevera solo tienes unos pocos huevos y patatas cocidas del día anterior.
Consejos del chef
Antes de añadirlas al huevo, es buena idea dorar ligeramente las patatas en la sartén: así la tortilla tendrá más sabor y una textura más agradable. Cocínala a fuego medio y no tengas prisa por terminarla en el horno o darle la vuelta, de lo contrario el fondo se quemará y el centro quedará crudo. Añade la mozzarella en dos tandas: un poco en el interior y el resto por encima al final, para que se funda bien pero no se seque.
Sugerencias de servicio
Sirve la tortilla cortada en triángulos, con una ensalada sencilla de rúcula y tomates cherry o con pepino encurtido si la preparas como comida rápida. Acompaña de una taza de café fuerte por la mañana o de un vino espumoso ligero para un brunch perezoso de fin de semana. Las sobras puedes guardarlas en un táper y llevarlas al día siguiente al trabajo como un segundo desayuno saciante.
Ingredientes
- huevos - 6 pieza
- patatas cocidas - 250 g
- cebolla - 1 pieza
- mozzarella rallada o en bola - 100 g
- aceite de oliva o aceite vegetal - 2 cucharada
- leche - 2 cucharada
- perejil fresco o cebollino - 2 cucharada
- sal
- pimienta
Preparación
- Corta las patatas cocidas en dados de unos 1–1,5 cm. Pela la cebolla y córtala en plumas finas o en dados pequeños.
- En una sartén mediana (preferiblemente antiadherente, de unos 24 cm de diámetro) calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 4–5 minutos, removiendo a menudo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, pero sin dorarse.
- Añade las patatas cortadas, mezcla con cuidado y fríe otros 3–4 minutos, hasta que se calienten y se doren ligeramente por algunos lados.
- En un bol bate los huevos con la leche (si la usas), añade sal, pimienta y el perejil o cebollino picado.
- Baja el fuego de la sartén a medio-bajo. Reparte de manera uniforme las patatas con la cebolla y vierte la mezcla de huevo, moviendo ligeramente la sartén para que el huevo se cuele entre los trozos de patata.
- Reparte por encima los trozos de mozzarella. Cocina a fuego bajo 8–10 minutos, sin remover, hasta que los bordes de la tortilla cuajen y el centro esté casi cuajado (ligeramente tembloroso al mover la sartén).
- Si la sartén es apta para horno, puedes meter la tortilla 2–3 minutos bajo el grill fuerte para que la superficie termine de cuajarse y el queso se dore ligeramente. Si no, tapa la sartén y cocina 2–3 minutos más a fuego muy bajo.
- Deja templar la tortilla 2–3 minutos, córtala en triángulos como si fuera pizza y sírvela caliente o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda los restos en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Puedes comer la tortilla fría o recalentarla suavemente en una sartén tapada a fuego muy bajo o en el microondas a potencia media para que no se seque.