Tortilla española con patatas, cebolla y guisantes Recipe
Esta tortilla es una versión más ligera de la tortilla española, enriquecida con dulces guisantes verdes. En España, tortillas como esta suelen servirse en el desayuno o en la cena tardía, cortadas en triángulos y acompañadas de ensalada. Es una buena forma de aprovechar patatas cocidas que te hayan sobrado y guisantes congelados del congelador.
Esta tortilla es una versión casera y cotidiana de la tortilla española: más ligera, con más verduras y con el toque dulzón de los guisantes verdes. Al aprovechar patatas cocidas de antemano, se convierte en un plato que combina sabores reconfortantes y conocidos con una preparación rápida, ideal para comidas tardías y sin prisas al estilo español.
Consejos del chef
Vigila que la cebolla solo se ablande y quede translúcida: si se dora demasiado aportará amargor y eclipsará el sabor de los guisantes. Bate los huevos solo hasta que se mezclen, sin montarlos, para que la tortilla quede jugosa y no seca. Si te da miedo darle la vuelta con el plato, baja mucho el fuego y dale unos minutos más hasta que la superficie esté casi completamente cuajada.
Sugerencias de servicio
Sirve la tortilla cortada en triángulos con una ensalada sencilla de tomate y aceite de oliva, tal como se ofrece en los bares españoles para un desayuno tardío. En la cena combina muy bien con una copa de vino tinto ligero y seco o con un vaso de agua con gas y limón si prefieres una opción sin alcohol. También es un plato perfecto para un domingo perezoso, cuando quieres aprovechar sobras de la nevera y preparar algo contundente sin pasar horas en la cocina.
Ingredientes
- patatas cocidas cortadas en dados - 250 g
- guisantes verdes congelados - 100 g
- cebolla cortada en dados pequeños - 1 pieza
- huevos - 5 piezas
- aceite de oliva - 2 cucharadas
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
- perejil fresco picado, opcional - 1 cucharada
Preparación
- Si las patatas aún no están cocidas, cuécelas en agua con sal hasta que estén tiernas, déjalas enfriar y córtalas en dados. Cubre los guisantes con agua hirviendo durante 2–3 minutos y luego escúrrelos.
- En una sartén mediana (unos 22 cm) calienta 1 cucharada de aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe de 3 a 5 minutos, removiendo, hasta que se ablande y quede ligeramente translúcida, sin dorarse.
- Añade las patatas cortadas y los guisantes. Sofríe todo junto 3–4 minutos, removiendo con cuidado, hasta que las patatas se calienten y empiecen a dorarse por los bordes.
- En un cuenco bate los huevos con sal y pimienta hasta obtener una mezcla homogénea. Añade el perejil picado si lo utilizas.
- Baja el fuego de la sartén al mínimo. Vierte los huevos sobre las verduras y mueve suavemente la sartén para que la mezcla se reparta de forma uniforme. Cocina de 8 a 10 minutos a fuego muy bajo, hasta que los bordes cuajen y el centro siga ligeramente jugoso.
- Cuando la tortilla esté casi cuajada, puedes darle la vuelta: cubre la sartén con un plato grande, inviértela y desliza de nuevo la tortilla a la sartén. Cocina 2–3 minutos más.
- Si no quieres darle la vuelta, puedes meter la sartén 2–3 minutos bajo el grill del horno precalentado para que se cuaje la parte superior (asegúrate de que el mango de la sartén sea metálico).
- Desliza la tortilla terminada sobre un plato, deja reposar unos minutos y luego córtala en triángulos antes de servir.
Conservación
La tortilla sabe muy bien también fría. Guarda los restos en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Puedes comerla fría como tapa o recalentarla suavemente en una sartén a fuego bajo o en el microondas, cubriéndola para que no se seque.