Bolitas de pescado tailandesas con salsa agridulce picante Recipe
Las bolitas de pescado tailandesas con salsa agridulce picante son un aperitivo callejero muy popular en Tailandia. Se trata de bolitas delicadas y elásticas de pescado picado que se sirven con una salsa de chile bien aromática. En casa puedes preparar una versión más suave, ideal para una fiesta o como entrante antes del plato principal.
Las bolitas de pescado tailandesas son la versión casera de un aperitivo callejero que en Bangkok se vende en brochetas desde carritos humeantes. Tienen una textura elástica, ligeramente gomosa, que absorbe de maravilla la salsa de chile agridulce, muy distinta de nuestros clásicos filetes o croquetas de pescado. Gracias al almidón y a la clara de huevo, las bolitas quedan tiernas por dentro y, tras freírlas hasta dorar, agradablemente crujientes por fuera.
Consejos del chef
Tritura el pescado hasta obtener una pasta realmente lisa: de ello depende la elasticidad de las bolitas; los tropezones harán que se deshagan. Enfría bien la masa en la nevera antes de formar las bolitas y humedece ligeramente las manos con agua para que el relleno no se pegue. Fríe en aceite de profundidad media a fuego no demasiado fuerte: si la temperatura es demasiado alta, las bolitas se dorarán muy rápido pero quedarán crudas por dentro.
Sugerencias de servicio
Sírvelas en pequeñas brochetas con un cuenco de salsa agridulce picante y hierbas frescas, como aperitivo para una noche de cine en casa en lugar de patatas fritas. Combinan muy bien con una cerveza ligera, vino espumoso o simplemente agua fría con lima si planeas una fiesta larga. También puedes servirlas con arroz y una ensalada sencilla de col como cena rápida después del trabajo.
Ingredientes
- filete de pescado blanco (p. ej. bacalao, abadejo, merluza) sin piel ni espinas - 500 g
- clara de huevo - 1 pieza
- almidón de maíz o de patata - 2 cucharadas
- salsa de pescado - 1.5 cucharadas
- azúcar - 1 cucharadita
- ajo picado - 2 dientes
- cebolleta finamente picada - 2 pieza
- aceite para freír en abundante aceite; se puede usar menos para freír en poco aceite - 500 ml
- salsa tailandesa dulce de chile preparada para servir; disponible en supermercados - 120 ml
- zumo de lima para mezclar con la salsa de chile - 1 cucharada
- cilantro fresco picado, opcional para espolvorear - 2 cucharadas
Preparación
- Corta los filetes de pescado en trozos más pequeños. Sécalos con papel de cocina para eliminar el exceso de agua.
- Pasa el pescado a un procesador de alimentos. Añade la clara de huevo, el almidón, la salsa de pescado, el azúcar, el ajo picado y la mitad de la cebolleta picada.
- Tritura a impulsos hasta obtener una masa lisa y pegajosa. Si no tienes procesador, puedes picar el pescado muy finamente con un cuchillo y mezclarlo bien con el resto de ingredientes.
- Pasa la masa de pescado a un bol. Métela en la nevera unos 15 minutos para que se asiente ligeramente; así será más fácil formar las bolitas.
- Calienta el aceite en una olla o sartén honda a unos 170–180°C. Si no tienes termómetro, echa un trocito pequeño de masa de pescado: si chisporrotea enseguida y sube a la superficie, el aceite está listo.
- Con las manos húmedas forma pequeñas bolitas del tamaño de una nuez. Puedes ayudarte con dos cucharaditas.
- Introduce con cuidado las bolitas en el aceite caliente en tandas, para que no se peguen entre sí. Fríelas 4–5 minutos, dándoles la vuelta, hasta que estén doradas y elásticas.
- Saca las bolitas fritas con una espumadera a un plato cubierto con papel de cocina para escurrir el exceso de grasa.
- En un cuenco pequeño mezcla la salsa dulce de chile con el zumo de lima. Prueba y, si hace falta, añade más lima para acentuar la acidez.
- Sirve las bolitas de pescado bien calientes con la salsa agridulce picante, espolvoreadas con cilantro fresco y el resto de la cebolleta.
Conservación
Guarda las bolitas de pescado fritas en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Caliéntalas en el horno o en una sartén con un poco de aceite para que recuperen su textura crujiente. No se recomienda volver a freírlas en aceite muy caliente para evitar que se resequen.