Tacos de papa – tacos de patata con queso y salsa Recipe
Los tacos de papa son unos tacos caseros y sencillos con relleno de patata y queso que en México se preparan a menudo para los viernes sin carne o como comida económica para familias numerosas. El interior de patata es cremoso y suave, y el conjunto se anima con salsa fresca y lechuga crujiente. Es un poco como nuestros pierogi ruskie, pero en versión tortilla y con lima.
Los tacos de papa son el máximo ejemplo de comfort food mexicano en su forma más sencilla: un relleno suave de patata y queso dentro de una tortilla dorada y crujiente. Los sabores recuerdan realmente a los pierogi ruskie, pero con un toque más picante de chile, cilantro fresco y lima en lugar de nata. Es un gran ejemplo de cómo, con unos pocos ingredientes baratos, se puede preparar algo que sabe a comida callejera de un puesto en un pueblito de México.
Consejos del chef
Haz el puré de patata realmente liso y bien sazonado, porque es el que sostiene todo el sabor: pruébalo antes de rellenar las tortillas y, si hace falta, añade más sal. Calienta las tortillas solo lo justo para que se vuelvan flexibles; si se resecan demasiado, se romperán al doblarlas. Al freír los tacos, no tengas prisa por darles la vuelta: hazlo solo cuando los bordes estén claramente dorados y crujientes, de lo contrario el relleno puede salirse.
Sugerencias de servicio
Lo mejor es servirlos justo después de freírlos, con un buen montón de lechuga, salsa fresca y un cuarto extra de lima para exprimir en la mesa. Para beber, combina muy bien con yogur natural con una pizca de sal (al estilo del “agua de jocoque” mexicana) o simplemente con suero de leche bien frío, que ayuda a suavizar el picante del chile. Es un plato ideal para una cena de viernes sin carne después del trabajo o una comida rápida para amigos cuando quieres saciarlos sin gastar mucho.
Ingredientes
- patatas - 700 g
- queso para rallar o desmenuzar - 150 g
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- aceite vegetal - 4 cucharadas
- tortilla de maíz - 12 piezas
- lechuga - 0.5 cabezas
- tomates - 2 piezas
- cilantro fresco - 0.5 manojo
- lima - 2 piezas
- chile fresco - 1 pieza
- sal - 1.25 cucharaditas
- pimienta negra molida - 0.25 cucharaditas
Preparación
- Pela las patatas, córtalas en trozos más pequeños, cúbrelas con agua fría, añade un poco de sal y cuécelas de 15 a 20 minutos, hasta que estén tiernas y se atraviesen fácilmente con un tenedor.
- Escurre las patatas cocidas y déjalas reposar 2–3 minutos para que se evapore el vapor. Después tritúralas con un prensapurés hasta obtener un puré liso.
- Pica la cebolla en cubitos pequeños. En una sartén calienta 1 cucharada de aceite a fuego medio, añade la cebolla y sofríe de 3 a 5 minutos, hasta que se ablande y quede translúcida, sin dorarse.
- Añade a la cebolla el ajo prensado y sofríe 1 minuto más, removiendo.
- Pasa la cebolla con el ajo al bol con las patatas, añade el queso rallado, 0,75 cucharadita de sal y la pimienta. Mezcla muy bien hasta que el queso empiece a fundirse ligeramente con el calor de las patatas.
- Corta la lechuga en tiras finas. Corta los tomates en cubitos pequeños. Pica finamente el chile, retirando las semillas si quieres una versión más suave.
- En un cuenco mezcla los tomates, el chile, el cilantro picado, el jugo de 1 lima y una pizca de sal: obtendrás una salsa fresca sencilla.
- Calienta las tortillas en una sartén seca durante 20–30 segundos por cada lado, hasta que estén calientes y flexibles.
- Pon una porción del relleno de patata sobre cada tortilla, extiéndelo sobre la mitad de la tortilla y dóblala por la mitad, presionando ligeramente.
- En una sartén calienta el resto del aceite a fuego medio. Fríe los tacos de 2 a 3 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y ligeramente crujientes.
- Ve colocando los tacos fritos en un plato cubierto con papel de cocina para escurrir el exceso de grasa.
- Sirve los tacos espolvoreados con lechuga, bañados con la salsa fresca de tomate y rociados con el jugo de la segunda lima.
Conservación
Guarda el relleno de patata y queso en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 2 días y recalienta suavemente antes de formar nuevos tacos. Los tacos ya fritos saben mejor recién hechos, pero puedes recalentarlos en una sartén seca o en el horno para devolverles algo de crujiente. La salsa fresca es preferible prepararla cada vez, ya que al día siguiente pierde textura y suelta mucho jugo.