Soupe de courge – crema de calabaza a la francesa con picatostes Recipe
Soupe de courge es una crema de calabaza aterciopelada que en Francia aparece a menudo en otoño e invierno como primer plato antes del plato principal. Es delicada, ligeramente dulce, con un toque de nata y hierbas, y se sirve normalmente con picatostes crujientes. Es un poco como una manta caliente en un cuenco: reconforta después de un paseo en un día frío.
Esta versión francesa de la crema de calabaza es especialmente suave y aromática gracias a la nata, el tomillo y un toque de nuez moscada. Los picatostes crujientes aportan contraste de textura y la convierten en un primer plato elegante pero muy fácil de preparar en casa.
Consejos del chef
No dudes en ajustar la textura de la sopa a tu gusto: más caldo para una crema ligera o un poco menos para que quede muy densa y envolvente. Si quieres un sabor aún más profundo, hornea previamente la calabaza en el horno hasta que se caramelice ligeramente antes de añadirla a la olla.
Sugerencias de servicio
Sirve la crema en cuencos precalentados, con un chorrito de nata o yogur natural, pimienta recién molida y unas hojas de tomillo fresco. Acompáñala con pan crujiente o una tostada de queso gratinado para una cena completa.
Ingredientes
- calabaza pelada, sin semillas, por ejemplo hokkaido o butternut - 800 g
- patatas peladas, para espesar la sopa - 200 g
- cebolla mediana - 1 pieza
- zanahoria mediana - 1 pieza
- ajo fresco - 2 dientes
- caldo de verduras casero o de pastilla - 900 ml
- nata 30% para blanquear la sopa - 80 ml
- mantequilla para saltear las verduras - 20 g
- tomillo hojas secas - 0.5 cucharaditas
- nuez moscada rallada, opcional - 0.25 cucharaditas
- pan de trigo para los picatostes - 4 rebanadas
- aceite de oliva para los picatostes - 1 cucharada
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Pela la calabaza (si utilizas una variedad de piel dura), retira las semillas y corta la pulpa en dados. Pela las patatas y la zanahoria y córtalas también en dados. Pela la cebolla y pícalo, y pica el ajo muy fino.
- En una olla grande, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe de 3 a 5 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente, sin que llegue a dorarse.
- Añade el ajo, la zanahoria, la calabaza y las patatas. Sofríe todo junto de 3 a 4 minutos, removiendo, hasta que las verduras se calienten ligeramente y empiecen a desprender aroma.
- Vierte el caldo, añade el tomillo, una pizca de sal y pimienta. Lleva a ebullición, luego baja el fuego, tapa y cocina de 20 a 25 minutos, hasta que todas las verduras estén muy tiernas: el tenedor debe entrar fácilmente en los trozos de calabaza y patata.
- Mientras tanto, prepara los picatostes: corta las rebanadas de pan en dados, mézclalos con el aceite de oliva, una pizca de sal y pimienta. Reparte sobre una bandeja forrada con papel de hornear y hornea de 8 a 10 minutos en un horno precalentado a 190°C, hasta que estén dorados y crujientes.
- Retira la sopa del fuego y tritúrala con una batidora hasta obtener una crema lisa. Si está demasiado espesa, añade un poco de agua o caldo; si está demasiado líquida, cuécela unos minutos destapada para que reduzca.
- Añade la nata y la nuez moscada, mezcla y calienta 2–3 minutos más, sin que llegue a hervir. Prueba y ajusta de sal y pimienta a tu gusto.
- Sirve la sopa bien caliente en cuencos, con un puñado de picatostes por encima justo antes de comer.
Conservación
Zupę przechowuj w lodówce do 3 dni, najlepiej bez grzanek. Możesz ją też zamrozić bez śmietanki, a po rozmrożeniu dodać śmietankę przy podgrzewaniu.
Esta sopa me recuerda a las cenas tranquilas de otoño, cuando fuera hace frío y basta un cuenco humeante para entrar en calor. Es una receta sencilla, pero con un toque francés que la hace perfecta tanto para el día a día como para una comida especial con invitados.