Sopa turca de garbanzos y verduras Recipe
Sopa espesa y saciante de garbanzos, tomate y hortalizas de raíz, ligeramente condimentada con comino y pimentón. En Turquía, sopas como esta suelen sustituir a toda la comida, especialmente en invierno, cuando apetece algo reconfortante y nutritivo. Su sabor recuerda a una mezcla entre un guiso de verduras y una sopa de tomate, pero con una nota marcada de garbanzo.
Esta sopa turca de garbanzos recuerda a un guiso servido en cuenco: espesa, contundente y llena de verduras, pero a la vez aromatizada con el dúo característico de comino y pimentón. En los hogares turcos, sopas similares se sirven a menudo como único plato del día, sobre todo en invierno, cuando se necesita algo realmente reconfortante. Gracias a los garbanzos, este plato vegetal sacia casi como un guiso de carne, pero sigue siendo ligero para el estómago.
Consejos del chef
Si utilizas garbanzos secos, ponlos en remojo al menos 8–10 horas y cuécelos hasta que estén tiernos antes de añadirlos a la sopa: los granos duros pueden estropear todo el plato. Es imprescindible sofreír brevemente las especias (pimentón y comino) en la grasa junto con la cebolla y las verduras: así la sopa tendrá un aroma mucho más profundo. Puedes ajustar fácilmente la consistencia: si la prefieres más cremosa, al final tritura 1–2 cazos de sopa y vuelve a verterlos en la olla.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa con un trozo de pan fresco, preferiblemente una baguette crujiente o pan de pita, ideal para mojar en el caldo espeso. Para beber, combina bien con té negro turco o un vaso de ayran ligeramente frío, si te gusta el contraste de temperaturas. Es una propuesta estupenda para una comida vegetariana rápida entre semana, cuando vuelves del trabajo con frío y quieres comer algo consistente sin pasar una hora en la cocina.
Ingredientes
- garbanzos - 300 g
- zanahoria - 2 pieza
- apio en rama - 2 tallo
- cebolla - 1 pieza
- tomates - 400 g
- caldo de verduras - 1 l
- ajo - 3 diente
- pimentón en polvo - 1 cucharadita
- comino - 0.5 cucharadita
- aceite vegetal - 2 cucharada
- perejil fresco picado - 2 cucharada
- sal
- pimienta negra
Preparación
- Si utilizas garbanzos de lata, escúrrelos en un colador y enjuágalos bajo el grifo, luego deja escurrir muy bien.
- Pela la zanahoria y córtala en medias rodajas. Lava los tallos de apio y córtalos en rodajas finas. Pela la cebolla y píquela en cubitos pequeños. Pela el ajo y pícalo fino o pásalo por un prensador.
- Calienta el aceite en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida.
- Añade la zanahoria y el apio, sofríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que las verduras se ablanden ligeramente.
- Añade el ajo, el pimentón y el comino, sofríe unos 30 segundos, removiendo, hasta que las especias desprendan un aroma intenso.
- Añade los tomates de lata, mezcla y cocina 3–4 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Vierte el caldo, añade los garbanzos, sala y añade pimienta. Lleva a ebullición, baja el fuego y cocina a fuego lento 20–25 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y la sopa haya espesado un poco.
- Al final, prueba y, si es necesario, ajusta con más sal, pimienta o comino. Espolvorea con perejil picado y sirve la sopa bien caliente.
Conservación
Guarda las sobras de sopa en recipientes herméticos en la nevera hasta 3 días o congélalas hasta 2–3 meses. Calienta suavemente a fuego lento, añadiendo un poco de agua o caldo si se ha espesado demasiado.