Sopa turca de garbanzos con pasta y menta Recipe
Una sopa saciante en la que los garbanzos tiernos se combinan con pasta pequeña y aromática menta. En los hogares turcos, este tipo de sopas a menudo sustituyen a toda la comida, especialmente en invierno, cuando se necesita algo reconfortante y nutritivo. De sabor recuerda un poco a la minestrone italiana, pero con un marcado acento de menta y pimentón.
Esta sopa combina el formato conocido y casero de sopa con pasta con acentos típicamente turcos: garbanzos, pimentón y menta. Es densa, saciante y reconfortante, pero gracias a las hierbas tiene un final fresco y ligeramente sorprendente. Es uno de esos platos que sustituyen sin problema a todo un almuerzo, especialmente en los días fríos y cortos.
Consejos del chef
Si utilizas garbanzos secos, acuérdate de ponerlos en remojo el día anterior y cocerlos hasta que estén completamente tiernos: si quedan duros pueden estropear todo el plato. Añade la pasta solo cuando las verduras y los garbanzos ya estén blandos; de lo contrario, se pasará de cocción y absorberá demasiado caldo. Echa la menta justo al final de la cocción para que no pierda aroma ni amargue.
Sugerencias de servicio
Sírvela muy caliente, con una cucharada de yogur espeso por encima y un chorrito de aceite con pimentón: este conjunto es perfecto después de un largo paseo invernal. Acompáñala con pan fresco, pan de pita o un bollo casero, ideales para mojar en el caldo espeso. Si cocinas para un grupo, puedes poner la olla en el centro de la mesa durante una noche de juegos de mesa y que cada uno se sirva las repeticiones que quiera.
Ingredientes
- garbanzos - 250 g
- pasta - 80 g
- cebolla - 1 pieza
- zanahoria - 1 pieza
- apio - 1 tallo
- ajo - 2 dientes
- concentrado de tomate - 1.5 cucharadas
- caldo de verduras - 1.2 l
- aceite - 2 cucharadas
- mantequilla - 1 cucharada
- menta seca - 1 cucharadita
- pimentón dulce - 0.5 cucharaditas
- pimentón picante - 1 cucharadita
- sal
- pimienta
Preparación
- Si utilizas garbanzos de lata, escúrrelos y enjuágalos bajo el grifo.
- Pela la cebolla y córtala en dados finos. Pela la zanahoria y córtala en dados pequeños. Corta el tallo de apio en rodajas finas. Pica el ajo muy fino.
- En una olla grande calienta el aceite y la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla, la zanahoria y el apio, y sofríe 5–7 minutos, removiendo, hasta que las verduras se ablanden y se doren ligeramente en los bordes.
- Añade el ajo, el pimentón dulce y el picante, y sofríe unos 30 segundos más, removiendo, hasta que las especias desprendan un aroma intenso.
- Incorpora el concentrado de tomate y sofríe 1–2 minutos, removiendo, para que se caramelice ligeramente y pierda el sabor crudo.
- Vierte el caldo, añade los garbanzos, sazona con sal y pimienta. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece 10 minutos.
- Añade la pasta, remueve y cuece otros 8–10 minutos (o según el tiempo indicado en el envase), hasta que la pasta esté tierna pero al dente.
- Al final añade la menta seca, remueve y cuece 1–2 minutos más. Prueba y, si es necesario, ajusta de sal, pimienta o añade un poco más de pimentón picante.
- Sirve la sopa bien caliente, preferiblemente justo después de cocinarla, para que la pasta no absorba demasiado líquido.
Conservación
Guarda la sopa (preferiblemente sin la pasta) en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Caliéntala suavemente y, si se ha espesado, añade un poco de agua o caldo. Si la pasta ya está dentro, espera que quede algo más blanda al recalentarla.