Sopa de alubias blancas con panceta Recipe
La sopa de alubias espesa y contundente es un clásico de los almuerzos polacos, especialmente en invierno. Huele a mejorana y panceta ahumada, un poco como una prima más joven y sencilla del bigos. Ideal cuando quieres comer algo realmente reconfortante y olvidarte de picar durante varias horas.
Esta sopa de alubias huele exactamente como la cocina de invierno en una casa polaca: mejorana, panceta ahumada y un caldo espeso y harinoso de alubias blancas. Gracias al añadido de salchicha y verduras de raíz es más contundente que una simple sopa de verduras y, al mismo tiempo, más sencilla y ligera que el bigos. Es un plato que realmente calienta desde dentro y mantiene el hambre a raya durante mucho tiempo.
Consejos del chef
Es imprescindible remojar bien las alubias, mínimo 8 horas; de lo contrario, tardarán una eternidad en cocerse y pueden quedar duras. Dora primero la panceta y la salchicha en una sartén sin grasa adicional, hasta que suelten su propia grasa y aparezcan zonas bien tostadas: son ellas las que construyen el sabor profundo de la sopa. Añade la mejorana al final de la cocción y frótala ligeramente entre las manos para liberar su aroma; evita salar demasiado al principio, ya que la panceta y la salchicha ya son saladas.
Sugerencias de servicio
Sírvela con una buena rebanada de pan de masa madre o con pan integral untado con mantequilla: es un conjunto que puede sustituir tranquilamente a una comida de dos platos. Combina de maravilla con una taza de té caliente con limón o compota de frutas secas, especialmente después de un largo paseo invernal. Es la sopa ideal para una comida tardía de fin de semana después de volver de la montaña o de un paseo en trineo, cuando todos entran en casa helados y hambrientos.
Ingredientes
- alubias blancas puedes usar 2 latas de alubias cocidas; en ese caso reduce la cocción 30–40 minutos - 300 g
- panceta ahumada puede ser cruda ahumada o cocida - 150 g
- salchicha tipo campesina para una versión sin carne omite la salchicha y la panceta y añade más verduras - 150 g
- zanahoria - 2 pieza
- raíz de perejil - 1 pieza
- raíz de apio trozo pequeño - 0.25 pieza
- patatas medianas - 3 pieza
- cebolla mediana - 1 pieza
- ajo - 3 dientes
- hoja de laurel - 3 pieza
- pimienta de Jamaica en grano - 5 pieza
- mejorana seca mejor frotarla entre las manos antes de añadirla - 2 cucharaditas
- aceite o manteca de cerdo - 1 cucharada
- sal al gusto, añádela al final de la cocción
- pimienta al gusto
- agua o caldo ligero de verduras o de carne - 2 l
Preparación
- Si usas alubias secas, enjuágalas, cúbrelas con abundante agua fría y deja en remojo toda la noche (mínimo 8 horas). Por la mañana escurre el agua y vuelve a enjuagar las alubias.
- Pasa las alubias remojadas a una olla grande, cúbrelas con 2 litros de agua fresca, añade las hojas de laurel y la pimienta de Jamaica. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece tapado unos 45–60 minutos, hasta que las alubias estén casi tiernas.
- Mientras tanto, pela la zanahoria, la raíz de perejil, el apio y las patatas. Corta la zanahoria, el perejil y el apio en dados pequeños o medias rodajas, y las patatas en dados más grandes.
- Corta la panceta y la salchicha en dados o medias rodajas. Pela la cebolla y pícalas en dados pequeños, y pica finamente el ajo.
- Calienta el aceite o la manteca en una sartén grande a fuego medio. Añade la panceta y fríe 5–7 minutos, hasta que suelte la grasa y los trozos se doren ligeramente.
- Añade la salchicha y fríe otros 3–4 minutos, removiendo, hasta que se dore ligeramente.
- Añade la cebolla picada. Fríe 3–5 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente, sin dorarse. Añade el ajo y fríe aproximadamente 1 minuto más, hasta que desprenda un aroma intenso.
- Añade a la olla con las alubias casi tiernas las verduras cortadas (zanahoria, perejil, apio, patatas) y el contenido de la sartén (panceta, salchicha, cebolla con ajo). Mezcla bien.
- Cuece todo a fuego bajo unos 25–30 minutos más, hasta que las verduras y las alubias estén tiernas y la sopa se haya espesado ligeramente.
- Al final, sazona la sopa con sal, pimienta y mejorana. Prueba y, si es necesario, ajusta el condimento. Si la sopa está demasiado espesa, añade un poco de agua caliente.
- Sirve la sopa bien caliente, preferiblemente con una rebanada de pan fresco o picatostes.
Conservación
La sopa sabe aún mejor al día siguiente, cuando los sabores se han integrado. Guárdala en la nevera hasta 3 días y caliéntala suavemente, añadiendo un poco de agua si se ha espesado demasiado. También se puede congelar (preferiblemente sin patatas).