Sopa coreana de tomate con arroz y huevo Recipe
Esta sopa de tomate con arroz y huevo es la versión coreana de nuestro conocido “caldo de tomate”, pero con el añadido de salsa de soja y ajo, que le dan un sabor más profundo. En Corea este tipo de sopas sencillas se toman a menudo como comida rápida entre semana, cuando hay que alimentar a toda la familia con una sola olla. El huevo añadido al final forma delicadas cintas que recuerdan a la sopa italiana stracciatella.
W koreańskich domach podobne, lekkie zupy z ryżem i jajkiem często podaje się obok kimchi jako szybki posiłek w tygodniu. Pomidorowa wersja to nowsza, „zachodnia” wariacja na bazie znanego już ryżu w rosole.
Esta sopa une la comodidad de un plato de una sola olla con sabores familiares de tomate y arroz, realzados por la salsa de soja y el ajo. Las cintas de huevo le dan una textura delicada y saciante, ideal para una comida rápida que sigue siendo casera y reconfortante.
Dlaczego ta wersja działa
- Passata daje powtarzalny, łagodny smak i gładką konsystencję, bez ryzyka kwaśnych, zimowych pomidorów.
- Sos sojowy zastępuje część soli i dodaje bulionowej głębi bez gotowania wywaru mięsnego.
- Ryż gotowany bezpośrednio w zupie zagęszcza ją naturalnie i nasyca smakiem pomidorów.
- Wlewanie jajka na małym ogniu daje miękkie, delikatne wstążki, a nie twarde grudki.
Consejos del chef
Remueve la sopa con suavidad al añadir el huevo para que se formen tiras finas y no grumos grandes. Controla bien el punto del arroz: si la dejas hervir demasiado tiempo, el arroz se deshará y la sopa quedará demasiado espesa. Ajusta el equilibrio entre acidez y dulzor probando la sopa antes de añadir más sal: a veces basta con un poco más de azúcar o salsa de soja.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa en cuencos hondos, con cebollino fresco por encima y, si quieres, unas gotas adicionales de salsa de soja en la mesa para quien desee un sabor más intenso. Puedes acompañarla con kimchi, encurtidos de rábano o una ensalada verde sencilla para completar la comida.
Na co uważać
- Nie doprowadzaj zupy do gwałtownego wrzenia po dodaniu jajka, bo białko zetnie się w twarde „kluski”.
- Często mieszaj zupę podczas gotowania ryżu, szczególnie przy dnie garnka, bo łatwo się przypala.
- Ostrożnie z solą przed dodaniem sosu sojowego – sos już jest słony, lepiej doprawić na końcu.
- Jeśli używasz bardzo gęstej passaty, może być potrzebne dodatkowe 50–100 ml wody.
Zamienniki
- Zamiast passaty możesz użyć drobno zmiksowanych pomidorów z puszki, gotując je 5 minut dłużej.
- Sos sojowy jasny można zastąpić tamari, jeśli potrzebujesz wersji bezglutenowej.
- Ryż długoziarnisty zastąp krótkoziarnistym, ale skróć gotowanie i częściej mieszaj.
Ingredientes
- passata de tomate tomate triturado fino - 500 ml
- agua para aligerar la sopa - 700 ml
- arroz de grano corto o largo - 120 g
- huevos batidos en un cuenco - 2 piezas
- cebolla picada fina - 0.5 piezas
- ajo picado fino - 2 dientes
- salsa de soja para sazonar la sopa - 2 cucharadas
- azúcar equilibra la acidez del tomate - 1 cucharadita
- aceite vegetal para sofreír la cebolla - 1 cucharada
- sal al gusto, al final - 0.5 cucharaditas
- pimienta recién molida - 0.25 cucharaditas
- cebollino picado, para servir - 2 cucharadas
Preparación
- Lava el arroz en un colador bajo el grifo de agua fría hasta que el agua salga casi transparente. Deja escurrir.
- Calienta el aceite en una olla a fuego medio. Añade la cebolla picada y sofríe 3–4 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, pero sin dorarse. Añade el ajo y sofríe 1 minuto más.
- Vierte la passata de tomate y el agua, añade el azúcar y la salsa de soja. Mezcla y lleva a ebullición suave.
- Añade el arroz lavado, baja el fuego a medio-bajo y cuece 12–15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el arroz esté tierno pero no pasado.
- Cuando el arroz esté casi tierno, prueba la sopa y ajusta de sal y pimienta a tu gusto.
- Vierte los huevos batidos en hilo fino sobre la sopa que hierve suavemente, mientras remueves con cuidado la sopa con un tenedor o con palillos siempre en la misma dirección. Se formarán cintas finas y claras de huevo.
- Cuece 1 minuto más, solo hasta que el huevo cuaje, y retira la olla del fuego. Sirve la sopa de inmediato, espolvoreada con cebollino picado.
Conservación
Guarda la sopa enfriada en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Al recalentar, hazlo a fuego suave y, si se ha espesado demasiado, añade un poco de agua o caldo para ajustar la textura.
Me gusta esta sopa porque recuerda a la clásica sopa de tomate, pero con un giro claramente coreano que la hace más profunda y aromática. Es una receta que se prepara casi sin pensar, perfecta para días ajetreados en los que aun así apetece algo caliente y reconfortante en el plato.