Sopa alemana de pan Brotsuppe Recipe
Brotsuppe es una ingeniosa sopa alemana que nació de la necesidad de aprovechar el pan duro: aquí no se tira nada. De sabor recuerda un poco a una mezcla entre crema de ajo y una salsa de asado suave, pero es mucho más sencilla. En las regiones alpinas se sirve como primer plato reconfortante después de todo un día al aire libre.
La Brotsuppe alemana es un gran ejemplo de cocina de aprovechamiento de las regiones alpinas, donde del pan duro se prepara una sopa saciante y reconfortante después de todo un día en el aire frío. Su textura cremosa y la combinación de ajo, mejorana y caldo de pollo recuerdan a una salsa de asado suave, pero en forma de crema de sopa. Los picatostes crujientes por encima aportan un contraste agradable de texturas y hacen que un cuenco de esta sopa sustituya a una comida completa.
Consejos del chef
Vigila que el pan se deshaga de verdad antes de triturar; si quedan trozos más duros en la sopa, la crema no quedará sedosa. Sofríe la cebolla y el ajo a fuego moderado hasta que estén transparentes y aromáticos, pero no quemados, porque el amargor dominaría todo el sabor. La densidad se ajusta fácilmente con más caldo o agua; recuerda que la sopa espesará un poco después de añadir la nata.
Sugerencias de servicio
Sirve la Brotsuppe en cuencos hondos con una buena ración de picatostes y abundante cebollino fresco, idealmente después de un paseo invernal o al volver del trabajo en un día frío y lluvioso. Sabe de maravilla con una ensalada sencilla con vinagreta o con un pepinillo encurtido y un vaso de cerveza de trigo rubia o un vino blanco seco y ligero. Si la sirves en una cena con amigos, puedes añadir por encima unas gotas de buen aceite de colza de primera presión en frío o un poco de queso amarillo rallado.
Ingredientes
- pan de trigo o mixto duro sin mucha cantidad de semillas por encima - 200 g
- caldo de pollo también puede ser de verduras - 1 l
- leche - 250 ml
- cebolla mediana - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- mantequilla - 30 g
- aceite vegetal para freír los picatostes - 1 cucharada
- nata 18% para blanquear - 50 ml
- mejorana seca - 1 cucharadita
- cebollino picado, para servir - 2 cucharadas
- sal al gusto
- pimienta negra molida al gusto
Preparación
- Corta el pan duro en cubos. Reserva aproximadamente 1/3 para los picatostes de servir, el resto lo utilizarás para la sopa.
- Pela la cebolla y pícalo fino; pica también el ajo.
- Derrite la mantequilla en una olla a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe de 3 a 5 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente transparente. Agrega el ajo y fríe durante 1 minuto más, hasta que empiece a desprender un aroma intenso.
- Añade a la olla 2/3 del pan cortado, mezcla y fríe de 2 a 3 minutos, hasta que el pan se impregne ligeramente de mantequilla y empiece a dorarse por los bordes.
- Vierte el caldo y la leche, añade la mejorana, mezcla y lleva a ebullición suave. Baja el fuego y cocina de 10 a 15 minutos, hasta que el pan se deshaga por completo.
- Mientras tanto, calienta el aceite en una sartén. Añade el 1/3 de cubos de pan reservado y fríe de 4 a 5 minutos, removiendo, hasta que estén dorados y crujientes. Pásalos a un plato.
- Retira la sopa del fuego y tritúrala con batidora hasta obtener una crema lisa. Si está demasiado espesa, añade un poco de agua o caldo.
- Vierte la nata y vuelve a calentar brevemente la sopa, pero sin que llegue a hervir. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Sirve la sopa bien caliente, espolvoreada con los picatostes crujientes y cebollino fresco.
Conservación
Guarda la sopa sin los picatostes en un recipiente hermético en la nevera hasta 2–3 días. Calienta suavemente, añadiendo un poco de agua o caldo si se ha espesado demasiado. Los picatostes es mejor hacerlos siempre frescos, porque guardados se ablandan.