Sopa alemana de calabaza con manzana y jengibre Recipe
La crema de calabaza con manzana y jengibre es un éxito otoñal en muchas cafeterías y comedores alemanes. Es suave, ligeramente dulce y delicadamente reconfortante. Recuerda un poco a la sopa de calabaza polaca, pero la manzana le aporta frescor y el jengibre, un calor agradable.
Esta sopa alemana de calabaza con manzana y jengibre combina una base cremosa y otoñal de calabaza con la ligera acidez de la manzana, típica de los huertos locales. El jengibre aporta un toque cálido y agradable, especialmente reconfortante en los días fríos y lluviosos. Es exactamente el tipo de sopa que en las cafeterías se sirve en cuencos grandes en lugar del almuerzo clásico.
Consejos del chef
La calabaza debe deshacerse al tocarla con el tenedor; si aún ofrece resistencia, déjala cocer 5 minutos más, de lo contrario la crema quedará grumosa. Añade el jengibre poco a poco y ve probando, porque su intensidad puede variar; es fácil pasarse y tapar la dulzura delicada de la calabaza y la manzana. Después de triturar, no hiervas la sopa con la nata, solo caliéntala suavemente para que no se corte.
Sugerencias de servicio
Sírvela con una baguette crujiente, picatostes de ajo o semillas de calabaza tostadas en una sartén sin grasa. Combina muy bien con una sidra ligeramente seca o una taza de té caliente con limón después de un paseo otoñal. Es una sopa ideal como primer plato en una cena casera de Halloween o durante una tranquila comida dominical de otoño.
Ingredientes
- calabaza - 800 g
- manzana - 2 pieza
- cebolla - 1 pieza
- jengibre - 15 g
- caldo - 1 l
- nata para cocinar - 100 ml
- aceite - 2 cucharada
- zumo de limón - 1 cucharada
- nuez moscada - 0.25 cucharadita
- sal
- pimienta
Preparación
- Lava la calabaza, córtala por la mitad y retira las semillas. Si usas calabaza hokkaido, no hace falta pelarla; otras variedades conviene pelarlas. Corta la pulpa en cubos.
- Pela las manzanas, retira el corazón y córtalas en cubos. Pela la cebolla y píquela. Pela el jengibre finamente y pícalo muy fino o rállalo en un rallador fino.
- Calienta el aceite en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida.
- Añade la calabaza, las manzanas y el jengibre. Sofríe todo junto durante 5 minutos, removiendo, hasta que la calabaza se vuelva ligeramente brillante y empiece a ablandarse.
- Vierte el caldo y añade una pizca de sal. Lleva a ebullición, baja el fuego y cocina 15–20 minutos, hasta que la calabaza esté muy tierna al pincharla con un tenedor.
- Retira la olla del fuego y tritura la sopa con una batidora hasta obtener una crema lisa. Si queda demasiado espesa, añade un poco de agua o caldo.
- Vierte la nata, añade la nuez moscada, el zumo de limón y salpimienta al gusto. Mezcla y calienta brevemente sin dejar que hierva.
- Sirve bien caliente; puedes decorar con una cucharadita de nata o con semillas de calabaza.
Conservación
Guarda la sopa en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Caliéntala suavemente, sin hervir, removiendo de vez en cuando. Si se espesa demasiado al enfriarse, añade un poco de agua o caldo al recalentar.