Postre de yogur con requesón, miel y frutos del bosque Recipe
Un postre ligero de yogur y requesón con miel y frutos del bosque, una versión más sencilla y cotidiana de la tarta de queso fría. En muchas casas polacas estos vasitos aparecen en verano, cuando hay fruta fresca, pero en invierno se pueden usar sin problema frutos congelados. Es un postre rápido, de aspecto vistoso, que se prepara en pocos minutos.
Este postre de yogur y requesón es una alternativa ligera y cotidiana a la tarta de queso fría, que no requiere gelatina ni un largo tiempo de enfriado. La combinación de requesón cremoso, yogur y miel aporta una dulzura agradable y natural, mientras que los frutos del bosque añaden acidez y color. Gracias a su composición sencilla y a la preparación rápida encaja perfectamente en la idea de “algo dulce después de comer sin remordimientos”.
Consejos del chef
Tritura bien el requesón con el yogur hasta que la mezcla quede perfectamente lisa: cuanto más tiempo batas, más recordará el postre a una tarta de queso cremosa. Añade la miel poco a poco, probando sobre la marcha, porque las frutas tienen diferentes niveles de acidez; para frambuesas o grosellas muy ácidas hará falta un poco más de dulzor. Si usas frutos congelados, sácalos 10–15 minutos antes, escurre el exceso de zumo y solo entonces colócalos en las copas para que el postre no quede aguado.
Sugerencias de servicio
Sírvelo en copas o tarros de cristal en capas: crema, fruta y un poco de frutos secos crujientes o granola por encima. Combina muy bien con café de cafetera italiana después de la comida del domingo o como desayuno dulce con una ración extra de copos de avena. También es un buen postre “para llevar” al campo: basta con cerrar bien los tarros y enfriarlos en una nevera portátil.
Ingredientes
- requesón semigraso molido o bien aplastado - 200 g
- yogur puede ser tipo griego - 250 g
- miel o sirope de arce - 3 cucharadas
- azúcar de vainillina o unas gotas de extracto de vainilla - 1 cucharadita
- frutos del bosque frescos o congelados por ejemplo frambuesas, arándanos, moras - 200 g
- copos de avena o galletas tipo té trituradas para espolvorear - 4 cucharadas
- nueces o almendras picadas, opcional - 2 cucharadas
Preparación
- Si usas frutos del bosque congelados, sácalos antes del congelador y deja que se descongelen ligeramente. Puedes escurrir el exceso de zumo o utilizarlo para regar el postre.
- En un bol mezcla el requesón con el yogur, la miel y el azúcar de vainillina. Usa un tenedor o una batidora para que la mezcla quede lisa y cremosa, sin grumos grandes de requesón.
- Prueba la mezcla y, si es necesario, añade más miel si prefieres un postre más dulce.
- En cuatro vasos o copas pon en el fondo 1 cucharada de copos de avena o de galletas trituradas.
- Sobre la capa de copos reparte 2–3 cucharadas de la mezcla de yogur y requesón.
- Añade una capa de frutos del bosque, repartiéndolos de manera uniforme entre las copas.
- Coloca encima el resto de la mezcla de yogur y requesón.
- Espolvorea la superficie con los copos o galletas restantes y las nueces picadas.
- Si quieres, puedes regar el postre con un poco de miel o con el zumo que hayan soltado los frutos.
- Puedes servir el postre enseguida o enfriarlo en la nevera durante 30 minutos para que coja un poco de consistencia y se enfríe bien.
Conservación
Guarda los vasitos tapados en la nevera y consume en 1–2 días. Si es posible, añade la capa crujiente justo antes de comer para que no se ablande.