Postre chino de tapioca y leche de coco con mango Recipe
Este postre de tapioca y leche de coco es muy popular en muchas pastelerías y restaurantes chinos, especialmente en los días calurosos. Tiene la consistencia de un flan ligero, con pequeñas bolitas de tapioca elásticas y mango dulce. Recuerda un poco al arroz con leche, pero en una versión tropical con coco.
Este postre chino de tapioca y leche de coco con mango combina una crema láctea delicada con agradables bolitas de tapioca elásticas y jugosos trozos de fruta. Tiene algo del clásico arroz con leche, pero gracias al coco y al mango te transporta a los trópicos, como a una pequeña pastelería de Hong Kong en una tarde calurosa. Su ligereza y frescor lo convierten en un final perfecto para una comida abundante y picante.
Consejos del chef
Cuece la tapioca a fuego bajo y remueve a menudo, porque tiende a pegarse al fondo de la cacerola: las perlas deben volverse casi transparentes, con un ligero punto blanco en el centro. Después de cocerla, puedes enjuagarla rápidamente con agua fría para que no se pegue, y añade la leche de coco poco a poco, probando el dulzor: el mango puede ser más o menos dulce, así que a veces basta con muy poco azúcar. Si quieres una textura totalmente lisa, puedes triturar parte del mango con la leche y añadir el resto en dados.
Sugerencias de servicio
Este postre sabe mejor bien frío, después de al menos una hora en la nevera: es un final refrescante ideal para una barbacoa veraniega o una cena en el balcón. Sírvelo en vasos o copas transparentes para que se vean las capas de tapioca y los trozos de mango; también puedes espolvorear la superficie con coco rallado o decorarla con hojas de menta. Para beber combina bien con té verde sin azúcar o agua de coco, si quieres potenciar el ambiente tropical.
Ingredientes
- perlas pequeñas de tapioca disponibles en tiendas asiáticas; se pueden sustituir por sagú - 80 g
- leche de coco preferiblemente entera - 400 ml
- agua - 300 ml
- azúcar o al gusto - 3 cucharada
- mango maduro mediano, dulce - 1 pieza
- pizca de sal - 1 pizca
- vainilla extracto o azúcar de vainillina; opcional - 0.5 cucharadita
- hojas de menta para decorar; opcional - 4 pieza
Preparación
- Pon la tapioca en un bol y cúbrela con agua fría. Deja reposar 15 minutos y luego escúrrela en un colador.
- En una cacerola hierve 300 ml de agua. Añade la tapioca remojada, baja el fuego a medio y cuece de 10 a 12 minutos, removiendo a menudo para que las bolitas no se peguen al fondo.
- Cuando la mayoría de las bolitas estén casi transparentes (pueden seguir teniendo un pequeño punto blanco en el centro), añade la leche de coco, el azúcar, la pizca de sal y la vainilla, si la usas.
- Cuece a fuego lento otros 8–10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que las bolitas estén casi completamente transparentes y la mezcla espese ligeramente. Si queda demasiado espesa, añade un poco de agua.
- Retira la cacerola del fuego y deja que se temple un poco. El postre espesará más al enfriarse.
- Pela el mango, separa la pulpa del hueso y córtala en dados pequeños. Reserva unas cucharadas para decorar y el resto puedes aplastarlo ligeramente con un tenedor si te gusta una textura más tipo puré.
- Añade la mayor parte del mango a la tapioca ligeramente templada y mezcla con cuidado.
- Reparte el postre en cuencos o vasos. Deja enfriar por completo y luego refrigera al menos 1–2 horas.
- Antes de servir, decora la superficie con los trozos de mango reservados y las hojas de menta.
Conservación
Guarda el postre tapado en la nevera y consúmelo en 1–2 días. Si se espesa demasiado, afloja la textura con un poco de leche de coco o leche normal, mezclando bien antes de servir.