Postre alemán con salsa de frutas rojas Rote Grütze Recipe
Rote Grütze es un postre muy popular en el norte de Alemania elaborado con una mezcla de frutas rojas espesadas con almidón. Suele servirse con salsa de vainilla, nata montada o yogur, a menudo en verano, cuando la fruta está más barata y sabrosa. Su sabor recuerda a una compota espesa o a un kisiel con frutas, pero es más intenso y está lleno de trozos de fruta.
Rote Grütze es uno de los postres más reconocibles del norte de Alemania: intensamente afrutado, ligeramente ácido y lleno de trozos perceptibles de bayas y cerezas. A diferencia de los budines o kisieles lisos, aquí la textura es espesa pero "jugosa", porque la fruta no se cuece hasta quedar hecha puré. Es una forma estupenda de aprovechar fruta de temporada o congelada y servir algo más ligero que tartas pesadas.
Consejos del chef
La clave está en disolver bien el almidón en agua fría: remueve hasta que desaparezcan todos los grumos, de lo contrario en el postre aparecerán bolitas desagradables. Vierte el almidón en hilo fino sobre la fruta que hierve suavemente, removiendo enérgicamente; cuando la mezcla empiece a espesar y a "parpadear", cuécela solo 1–2 minutos para que la fruta no pierda su forma. Recuerda siempre que en frío el postre parece menos dulce, así que pruébalo en caliente y endúlzalo con un ligero margen.
Sugerencias de servicio
Me gusta servir la Rote Grütze en vasos, con una capa de nata ligeramente montada o yogur natural espeso: se ve muy bien el contraste de colores. Es un postre perfecto después de una barbacoa veraniega en el balcón o en el jardín, cuando ya no tienes fuerzas para hornear pero quieres ofrecer algo casero. En invierno puedes servirlo templado, con salsa de vainilla y una taza de té caliente de frutas: funciona como una pequeña dosis de verano en plena temporada de bufandas.
Ingredientes
- mezcla de frutas rojas por ejemplo cerezas sin hueso, frambuesas, fresas, grosellas, frescas o congeladas - 500 g
- zumo de cereza o de grosella preferiblemente 100% o de buena calidad - 250 ml
- azúcar o más al gusto - 60 g
- almidón de patata colmada - 3 cucharadas
- agua para disolver el almidón - 3 cucharadas
- azúcar avainillado opcional - 1 cucharadita
- nata para montar para servir, se puede sustituir por yogur - 150 ml
Preparación
- Si usas fruta congelada, sácalas antes del congelador para que se descongelen ligeramente. Las cerezas deben estar sin hueso.
- Pon en una olla la fruta, añade el zumo y el azúcar junto con el azúcar avainillado. Coloca a fuego medio y calienta hasta que la fruta suelte jugo y todo empiece a hervir suavemente.
- En un cuenco pequeño mezcla el almidón de patata con el agua hasta que no queden grumos.
- Baja el fuego de la olla al mínimo. Vierte la mezcla de almidón en hilo fino sobre la fruta caliente, removiendo constantemente con una cuchara o varilla.
- Cuece 1–2 minutos más, removiendo, hasta que la mezcla espese claramente y recuerde a un kisiel espeso con trozos de fruta.
- Prueba y, si es necesario, añade más azúcar. Recuerda que una vez frío el postre parecerá un poco menos dulce.
- Vierte la Rote Grütze en cuencos o vasos. Sírvela templada o completamente fría tras enfriar en la nevera.
- Antes de servir, riega el postre con nata ligeramente montada (o líquida) o añade una cucharada de yogur natural espeso.
Conservación
Guarda la Rote Grütze en tarros o recipientes herméticos en la nevera y consúmela en 3–4 días. Si se espesa demasiado, puedes mezclarla con un poco de zumo o agua caliente antes de servir.