Ladera patates: patatas griegas estofadas en aceite de oliva con tomate Recipe
Este sencillo plato de patatas cocinadas lentamente en aceite de oliva, tomates y hierbas es la quintaesencia de la cocina griega “en aceite de oliva”. En Grecia, este tipo de platos de verduras se sirve a menudo como comida vegetariana o como acompañamiento de pescado, especialmente en verano. De sabor recuerda a una combinación de patatas con salsa de tomate, pero con un toque ligero de hierbas.
Ladera patates es la esencia de la cocina griega “en aceite de oliva”: las patatas se ablandan lentamente en una salsa de tomate, ajo y hierbas, absorbiendo todos sus aromas. Es un plato sorprendentemente ligero pero saciante que, aun sin carne, da la sensación de una comida casera completa. Los sabores resultan familiares para el paladar hispano (patatas y tomate), pero la forma de estofarlos en abundante aceite de oliva les aporta un carácter mediterráneo completamente distinto.
Consejos del chef
La clave es un estofado suave y prolongado a fuego bajo; si acortas el tiempo, las patatas se ablandarán solo por fuera y quedarán duras por dentro. Vigila que la salsa hierva muy suavemente, “parpadeando”, y no a borbotones; así nada se pegará al fondo y las patatas no se desharán. Merece la pena usar un aceite de oliva realmente bueno, porque su sabor es tan importante como el de los tomates; tampoco escatimes el tiempo de reducción final hasta que la salsa esté espesa y brillante.
Sugerencias de servicio
Saben mejor con una rebanada de pan blanco o pan de pita, que se puede mojar en la salsa de tomate espesa: es la forma clásica de servirlas en los hogares griegos. Como guarnición combinan muy bien con pescado a la parrilla o pollo asado, y en la versión vegetariana puedes añadir un trozo de feta y una ensalada sencilla de pepino. Es un plato muy práctico para un almuerzo tranquilo de sábado en familia: se puede preparar con antelación, porque recalentado sabe aún mejor.
Ingredientes
- patatas - 800 g
- tomates - 3 piezas
- cebolla - 1 pieza
- zanahoria - 1 pieza
- ajo - 3 dientes
- aceite de oliva - 60 ml
- perejil - 2 cucharadas
- hoja de laurel - 2 piezas
- agua - 250 ml
- sal - 1 cucharadita
- pimienta - 0.5 cucharaditas
- azúcar - 0.5 cucharaditas
Preparación
- Pela las patatas y córtalas en cuartos gruesos o en dados grandes. Pela la zanahoria y córtala en medias rodajas finas. Corta la cebolla en plumas finas y pica el ajo muy fino.
- Si usas tomates frescos, hazles un corte en cruz, escáldalos con agua hirviendo durante 1 minuto, pásalos por agua fría, quítales la piel y córtalos en dados. Si usas tomates en conserva, simplemente escúrrelos del exceso de jugo.
- En una olla ancha o sartén honda con tapa calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, sin que se dore demasiado.
- Añade el ajo y la zanahoria y sofríe 2 minutos más, removiendo, hasta que el ajo empiece a desprender un aroma intenso.
- Añade las patatas, mezcla para que se impregnen de aceite de oliva y rehoga 3–4 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Añade los tomates, las hojas de laurel, el agua, la sal, la pimienta y el azúcar. Mezcla bien, tapa la olla y lleva a un ligero hervor.
- Baja el fuego al mínimo y cocina tapado unos 30 minutos, hasta que las patatas estén tiernas pero no se deshagan. Remueve suavemente cada pocos minutos para que nada se pegue al fondo.
- Al final de la cocción, destapa y cocina 5–10 minutos más para que la salsa espese ligeramente y quede más densa y brillante. Retira las hojas de laurel, espolvorea el plato con perejil picado y sirve caliente o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Calienta suavemente en una olla a fuego bajo con tapa, removiendo de vez en cuando; si es necesario, añade un chorrito de agua para aligerar la salsa.