Patatas coreanas al horno con pasta gochujang Recipe
Son patatas asadas en un adobo agridulce y picante con pasta gochujang, ajo y miel. En Corea, estas patatas suelen servirse como acompañamiento de carnes a la parrilla o como picoteo para ver un partido en grupo. Su sabor recuerda a la combinación de patatas asadas con una salsa barbacoa picante.
Estas patatas coreanas combinan una textura interior tierna y conocida con un glaseado denso, picante y dulce a base de gochujang que recuerda a una salsa barbacoa, pero con un marcado carácter asiático. La marinada une el picante de la pasta, la dulzura de la miel, el ajo y la salsa de soja, de modo que cada bocado es pegajoso, caramelizado y lleno de umami. Es exactamente el tipo de picoteo que en Corea se pone en la mesa junto a la barbacoa o aparece en un bol durante un partido de fútbol.
Consejos del chef
Corta las patatas en trozos de tamaño similar: si hay mucha diferencia, unas se quemarán mientras otras quedarán duras; intenta que tengan el tamaño de un bocado grande. Después de mezclarlas con la marinada, prueba un trozo crudo: si la salsa te parece extremadamente picante, añade una cucharadita de miel o un poco de aceite, porque en el horno el picante se concentrará ligeramente. Durante el horneado, remueve las patatas a mitad de tiempo para que el glaseado se caramelice de forma uniforme y no se tueste solo por un lado.
Sugerencias de servicio
Sírvelas nada más sacarlas del horno, cuando la salsa aún esté pegajosa y brillante: son ideales como guarnición de cerdo, pollo o tofu a la parrilla. Para ver un partido en casa, ponlas en un bol grande con palillos o palillos de cóctel y un cuenco de yogur natural o una salsa a base de mayonesa y lima para suavizar el picante. Para beber, combina con cerveza fría, limonada ligeramente con gas o té helado.
Ingredientes
- patatas mejor nuevas o para asar - 800 g
- gochujang pasta coreana de guindilla picante - 1.5 cucharadas
- aceite vegetal - 3 cucharadas
- miel - 1.5 cucharadas
- salsa de soja - 1.5 cucharadas
- ajo rallado o muy finamente picado - 3 dientes
- vinagre de arroz - 1 cucharada
- cebolla tierna cortada en rodajas, para espolvorear - 2 pieza
- sésamo tostado, para espolvorear - 1 cucharada
- sal para sazonar las patatas - 0.25 cucharaditas
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja con papel de horno.
- Lava muy bien las patatas. Si son nuevas, no hace falta pelarlas. Córtalas en trozos del tamaño de un bocado grande, procurando que sean de tamaño similar para que se asen de forma uniforme.
- En un bol grande mezcla el gochujang, el aceite, la miel, la salsa de soja, el vinagre de arroz, el ajo rallado y la sal hasta obtener una marinada homogénea.
- Añade las patatas al bol con la marinada y mezcla bien con las manos o con una cuchara para que cada trozo quede bien cubierto de salsa.
- Pasa las patatas a la bandeja en una sola capa, procurando que los trozos no se monten unos sobre otros.
- Hornea durante 30–35 minutos, removiendo las patatas una vez a mitad de tiempo, hasta que estén tiernas por dentro y ligeramente tostadas por los bordes. Si los bordes empiezan a quemarse demasiado rápido, baja la temperatura a 190°C.
- Después de hornear, pasa las patatas a un bol o a una fuente y espolvorea con la cebolla tierna y el sésamo tostado.
- Sirve bien calientes, cuando la salsa aún esté pegajosa y brillante en la superficie de las patatas.
Conservación
Guarda las patatas sobrantes en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Recalienta en el horno o en una sartén para que recuperen su textura crujiente por fuera y tierna por dentro.