Loaded baked potatoes – patatas asadas rellenas con chili y nata Recipe
Loaded baked potatoes son las patatas asadas “cargadas” al estilo americano: tiernas por dentro, con piel crujiente por fuera, y rellenas hasta el borde con chili de carne, queso y nata agria. En los sports bars de EE. UU. se sirven a menudo en lugar de un plato principal clásico, porque llenan como un menú entero. En casa pueden hacer de plato sencillo al horno para una noche de cine perezosa.
To barowe danie z USA, gdzie pieczone ziemniaki często zastępują cały talerz obiadowy i podaje się je z chili con carne, serem, śmietaną i zielonymi dodatkami.
Une la idea clásica de patatas asadas con un contundente chili tex-mex, creando un plato completo que combina texturas crujientes y cremosas en una sola ración.
Dlaczego ta wersja działa
- Pieczenie ziemniaków w całości z olejem i solą daje bardzo chrupiącą, jadalną skórkę.
- Chili zagęszcza się naturalnie od mięsa, pomidorów i fasoli, bez dodatkowej mąki.
- Krótkie dopiekanie z cheddarem sprawia, że ser się topi, ale ziemniaki nie wysychają.
- Proporcje mięsa, fasoli i sera dają sycący, ale nadal „ziemniaczany” charakter dania.
Consejos del chef
Elige patatas de tamaño similar para que se horneen de manera uniforme. No te saltes el paso de pincharlas y frotarlas con aceite y sal: la piel quedará mucho más sabrosa y crujiente.
Sugerencias de servicio
Sirve las patatas en platos individuales, con cuencos aparte de jalapeños, salsa picante o guacamole para que cada persona pueda personalizar su ración. Acompaña con una ensalada fresca para equilibrar la contundencia del plato.
Na co uważać
- Nie skracaj czasu pieczenia ziemniaków – zbyt twardy środek zepsuje efekt.
- Chili gotuj do zgęstnienia; zbyt rzadkie będzie wypływać z ziemniaków.
- Nie przypal przypraw na suchej patelni – dodawaj je na lekko soczyste mięso.
- Śmietanę nakładaj na gorące, ale nie wrzące nadzienie, by się nie zwarzyła.
Zamienniki
- Wołowinę mieloną możesz zastąpić mielonym indykiem lub wieprzowiną.
- Cheddar można podmienić na goudę lub mieszankę goudy i mozzarelli.
- Fasolę czerwoną zastąpisz fasolą pinto lub białą z puszki.
Ingredientes
- patatas - 4 pieza
- aceite de colza - 20 ml
- sal - 4 g
- carne de vacuno picada - 300 g
- cebolla - 80 g
- ajo - 6 g
- tomates troceados en lata - 200 g
- alubias rojas en lata - 150 g
- pimentón dulce molido - 5 g
- comino molido - 3 g
- chili molido - 1 g
- queso cheddar - 80 g
- nata agria - 120 g
- cebollino - 10 g
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Lava muy bien las patatas con un cepillo bajo el grifo y sécalas con papel de cocina.
- Pincha cada patata varias veces con un tenedor, úntalas con una fina capa de aceite y espolvoréalas con sal. Colócalas en una bandeja y hornea 50–60 minutos, hasta que estén tiernas por dentro; comprueba clavando un cuchillo en la parte más gruesa, debe entrar sin resistencia.
- Mientras tanto prepara el chili. Corta la cebolla en dados pequeños y pica el ajo.
- Calienta una cucharada de aceite en una sartén. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida. Añade el ajo y sofríe 1 minuto más.
- Añade la carne picada, desmenuzándola con una espátula, y fríe 6–8 minutos, hasta que cambie completamente de color y empiece a dorarse ligeramente.
- Añade el pimentón dulce, el comino, el chili y una pizca de sal, mezcla y fríe 1 minuto, hasta que las especias empiecen a oler intensamente.
- Vierte los tomates de lata, añade las alubias escurridas y enjuagadas. Mezcla y cocina a fuego bajo 10–15 minutos, hasta que la salsa espese. Si es necesario, ajusta de sal y, si quieres, añade un poco más de chili.
- Saca las patatas del horno. Haz un corte en cruz a lo largo de cada una, sin llegar hasta el fondo, y aprieta suavemente los lados para que el centro se abra y haga hueco para el relleno.
- Pon una porción de chili caliente en cada patata, espolvorea con cheddar rallado y vuelve a meterlas en el horno 3–5 minutos, hasta que el queso se derrita.
- Saca las patatas, pon una cucharada de nata encima de cada una y espolvorea con cebollino picado. Sirve inmediatamente, bien calientes.
Conservación
Guarda las patatas asadas y el chili en recipientes herméticos separados en la nevera. Recalienta el chili en un cazo o en el microondas y las patatas en el horno o microondas; añade el queso, la nata y el cebollino justo antes de servir para mantener la mejor textura.
Me gusta preparar el chili el día anterior: los sabores se asientan y al día siguiente solo tengo que hornear las patatas y montar el plato, lo que lo convierte en una cena de fin de semana casi sin esfuerzo.