Patatas asadas al estilo español con salsa de yogur y ajo Recipe
Patatas crujientes por fuera y tiernas por dentro, servidas con una ligera salsa de yogur y ajo: una versión más ligera de las famosas patatas bravas. En los bares españoles, patatas similares aparecen como tapas, pero en casa suelen acompañar carnes asadas o se sirven como picoteo para ver una película. El sabor es sencillo: mucho aceite de oliva, ajo y un toque de pimentón ahumado.
W hiszpańskich barach podobne ziemniaki podaje się jako tapas obok oliwek i krokietów. W domach często zastępują frytki przy pieczonym kurczaku lub jako przekąska do wina.
Esta versión ligera de las patatas bravas combina la sencillez de las tapas españolas con una salsa fresca de yogur y ajo, ideal cuando quieres algo sabroso pero no pesado.
Dlaczego ta wersja działa
- Wysoka temperatura i dużo miejsca na blasze dają naprawdę chrupiącą skórkę.
- Wędzona papryka dodaje hiszpańskiego charakteru bez długiej listy przypraw.
- Jogurtowy sos jest lżejszy od majonezowego, ale nadal wyrazisty dzięki czosnkowi i cytrynie.
- Odstawienie sosu pozwala czosnkowi „dojrzeć”, dzięki czemu smak jest pełniejszy.
Consejos del chef
No amontones las patatas en la bandeja: el espacio entre los trozos es clave para que queden doradas y crujientes. Si tu horno no dora bien, al final puedes encender el grill durante unos minutos, vigilando que no se quemen.
Sugerencias de servicio
Sirve las patatas en una fuente grande con la salsa en un cuenco aparte para que cada persona pueda mojar a su gusto. Acompáñalas con otras tapas sencillas, como aceitunas, pan con tomate o una tabla de quesos y embutidos.
Na co uważać
- Nie kładź ziemniaków jeden na drugim – będą miękkie i blade zamiast rumianych.
- Nie skracaj pieczenia z obawy przed przypaleniem; mocno złote brzegi dają najlepszą chrupkość.
- Nie dodawaj za dużo czosnku do sosu na start, po odstaniu smak się zaostrzy.
Zamienniki
- Jogurt grecki możesz zastąpić gęstym jogurtem naturalnym lub pół na pół z kwaśną śmietaną.
- Wędzoną paprykę słodką można podmienić na ostrą wędzoną, jeśli lubisz pikantne smaki.
- Część oliwy można zastąpić olejem rzepakowym, ale choć 1 łyżkę zostaw z oliwy dla smaku.
Ingredientes
- patatas preferiblemente para asar, de tamaño mediano - 800 g
- aceite de oliva - 4 cucharadas
- pimentón ahumado dulce - 1 cucharadita
- sal gruesa más para espolvorear después de hornear - 0.5 cucharaditas
- pimienta negra recién molida - 0.25 cucharaditas
- yogur griego espeso, natural - 200 g
- ajo triturado con un prensador para la salsa - 2 dientes
- zumo de limón recién exprimido - 1 cucharada
- perejil fresco finamente picado - 1 cucharada
- cebollino picado, para espolvorear - 1 cucharada
Preparación
- Precalienta el horno a 210°C. Forra una bandeja de horno con papel de hornear.
- Lava las patatas; si la piel es fina, no hace falta pelarlas. Córtalas en dados gruesos o en gajos de tamaño similar para que se asen de manera uniforme.
- En un bol grande mezcla el aceite de oliva, el pimentón ahumado, la sal y la pimienta. Añade las patatas y mezcla bien con las manos para que cada trozo quede cubierto de aceite y especias.
- Reparte las patatas en la bandeja en una sola capa, procurando que los trozos no se toquen; así quedarán más crujientes.
- Hornea durante 30–35 minutos, dándoles la vuelta con una espátula pasados unos 20 minutos. Están listas cuando los bordes estén bien dorados y el interior tierno al pinchar con un tenedor.
- Mientras se hornean, prepara la salsa: en un bol mezcla el yogur griego, el ajo prensado, el zumo de limón, el perejil picado y una pizca de sal y pimienta. Deja reposar al menos 10 minutos para que el ajo suelte su sabor.
- Nada más sacar las patatas del horno, espolvoréalas con un poco de sal gruesa y el cebollino picado.
- Sirve las patatas calientes con un cuenco de salsa de yogur y ajo para mojar.
Conservación
Guarda las patatas sobrantes sin salsa en un recipiente hermético en la nevera y recaliéntalas en el horno o en una sartén para que recuperen algo de su textura crujiente. La salsa de yogur y ajo es mejor consumirla en 1–2 días, conservada en frío.
Me gusta dejar la salsa reposar un poco más de lo indicado para que el ajo y el limón se integren bien con el yogur. Si preparo estas patatas para una reunión, suelo hacer el doble de cantidad: desaparecen muy rápido.