Patatas asadas españolas con ajo y tomillo Recipe
Estas patatas son una guarnición sencilla pero muy aromática que en España podría competir sin problema con las tapas de bar. Asadas con aceite de oliva, ajo y tomillo fresco, tienen bordes crujientes y un interior tierno. Están riquísimas solas, con salsa de yogur o como acompañamiento de pescado o carne.
Estas patatas recuerdan a las patatas asadas españolas de los bares de tapas: ingredientes sencillos pero máximo aroma gracias al ajo, el tomillo y el pimentón. Los bordes crujientes y el interior tierno y cremoso hacen que funcionen igual de bien como aperitivo para compartir con vino que como acompañamiento de un plato principal. El aceite de oliva y las hierbas frescas llevan las clásicas patatas asadas a un ambiente claramente mediterráneo.
Consejos del chef
La mejor textura se consigue si, después de cortar las patatas, las secas bien con papel de cocina: así el aceite con especias se adhiere mejor y los bordes se doran más. Vigila que los trozos queden en una sola capa en la bandeja y no estén demasiado juntos; de lo contrario, se cocerán al vapor en lugar de asarse. Coloca el ajo en láminas, no picado, para que se dore sin quemarse ni amargar.
Sugerencias de servicio
Sírvelas justo después de hornear, con una salsa sencilla de yogur y ajo o con alioli, como picoteo para una noche de película en casa. Combinan muy bien con pescado al horno, pollo a la parrilla o como guarnición de huevos fritos para una comida rápida de sábado. Para beber, elige un tinto joven y ligero, por ejemplo un tempranillo joven, o simplemente agua con gas y lima si el grupo prefiere opciones sin alcohol.
Ingredientes
- patatas - 800 g
- ajo - 4 diente
- tomillo - 2 cucharadita
- pimentón - 1 cucharadita
- aceite de oliva - 3 cucharada
- sal
- pimienta
- perejil fresco - 1 cucharada
Preparación
- Precalienta el horno a 210°C (calor arriba y abajo). Forra una bandeja con papel de hornear.
- Lava bien las patatas. Si la piel es fina y está en buen estado, no las peles; córtalas en gajos o en rodajas gruesas.
- Pela el ajo y córtalo en láminas finas. Lava y seca el tomillo y separa las hojas de los tallos (si usas tomillo fresco).
- En un bol grande mezcla el aceite de oliva, el pimentón, una pizca de sal y pimienta. Añade las patatas y mezcla bien con las manos para que cada trozo quede cubierto de especias.
- Pasa las patatas a la bandeja en una sola capa, sin que se monten unas sobre otras. Reparte entre las patatas las láminas de ajo y las hojas de tomillo.
- Hornea 30–35 minutos, dándoles la vuelta con una espátula a mitad de cocción. Estarán listas cuando estén doradas, crujientes por los bordes y tiernas por dentro (puedes comprobarlo con un tenedor).
- Al sacarlas del horno, espolvorea con el perejil picado y, si hace falta, añade un poco más de sal al gusto. Sirve de inmediato.
Conservación
Guarda las patatas sobrantes en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Para recuperar el crujiente, recaliéntalas en el horno caliente sobre una bandeja, no en el microondas.