Pastel griego de patata patatopita con feta Recipe
La patatopita es un pastel rústico griego de patata y queso, horneado en una bandeja grande y cortado en cuadrados. En las zonas de montaña era una forma de aprovechar ingredientes sencillos cuando la carne se comía pocas veces. Hoy funciona de maravilla como plato contundente sin carne o como aperitivo caliente para compartir en la mesa.
La patatopita es la esencia de la cocina casera griega: patata barata, feta salada y hierbas encerradas en un pastel dorado al horno. Gracias al huevo y la leche tiene una textura entre gratinado y tortilla al horno, y cada porción es saciante y reconfortante. Es un plato que demuestra cómo con unos pocos ingredientes sencillos se puede alimentar sin problema a toda la familia.
Consejos del chef
Después de rallar las patatas no las escurras por completo: un poco de jugo hará que el pastel quede jugoso y no apelmazado. Antes de meterlo en el horno, comprueba siempre que la masa está repartida de forma uniforme en el molde; las zonas más finas se dorarán antes y el centro puede quedar crudo. Tras el horneado, dale al pastel esos minutos de reposo: si lo cortas enseguida se deshará y será difícil sacar cuadrados bonitos.
Sugerencias de servicio
Sabe de maravilla con una ensalada sencilla de tomate, pepino y cebolla morada o con un cuenco de yogur espeso con ajo. Puedes servirlo como plato principal en una comida familiar entre semana o cortarlo en dados pequeños y ponerlo en una tabla de aperitivos para una noche de cine en casa. Para beber, combina bien con kéfir, leche fermentada o un vino tinto ligero si lo sirves en una cena tardía.
Ingredientes
- patatas peladas, mejor harinosas - 900 g
- cebolla medianas - 2 piezas
- queso feta desmenuzado - 200 g
- huevo - 3 piezas
- leche puede ser 2% de grasa - 120 ml
- aceite de oliva más un poco para engrasar el molde - 60 ml
- harina de trigo - 3 cucharadas
- levadura química en polvo - 1 cucharadita
- perejil hojas picadas - 3 cucharadas
- sal al gusto, con cuidado porque la feta es salada - 0.75 cucharaditas
- pimienta negra - 0.5 cucharaditas
- mantequilla para engrasar el molde, se puede sustituir por aceite de oliva - 10 g
- pan rallado para espolvorear el molde - 2 cucharadas
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta con mantequilla o aceite de oliva un molde rectangular de unos 20×30 cm y espolvoréalo con pan rallado para que el pastel no se pegue.
- Pela las patatas, enjuágalas y rállalas con un rallador de agujeros gruesos en un bol grande. Si sueltan mucha agua, escúrrelas suavemente con las manos o en un colador, pero no del todo: puede quedar algo de jugo.
- Pela las cebollas y rállalas con un rallador fino o pícalas muy finas. Añádelas a las patatas y mezcla.
- En otro bol bate los huevos con la leche, añade el aceite de oliva, la harina, la levadura química, la sal y la pimienta. Mezcla con varillas o un tenedor hasta que no queden grumos de harina.
- Añade al batido la feta desmenuzada y el perejil picado, mezcla ligeramente.
- Combina la mezcla de huevo y queso con las patatas y la cebolla. Mezcla bien con una cuchara para que todo se integre de forma homogénea. La consistencia debe ser espesa pero fácil de extender.
- Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie con una cuchara. Golpea suavemente el molde contra la encimera para eliminar burbujas de aire.
- Introduce el molde en el horno precalentado y hornea unos 45–50 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y el centro elástico al presionarlo ligeramente con una cuchara.
- Saca el pastel del horno y déjalo reposar al menos 10–15 minutos para que se asiente ligeramente; así será más fácil cortarlo en cuadrados. Sírvelo caliente o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda los restos de patatopita, ya fríos, en el molde cubierto o en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Caliéntalos en el horno para que recuperen su textura jugosa y la superficie crujiente; evita recalentarlos demasiado en microondas porque se resecan y se ablandan.