Pastel de zanahoria con crema de queso al estilo americano Recipe
El pastel de zanahoria americano es un bizcocho húmedo y especiado que demuestra que las verduras son perfectas para los postres. En su interior esconde zanahoria rallada y nueces, y todo se cubre con una gruesa capa de crema de queso crema. Es un pastel muy popular para reuniones familiares, cumpleaños y las fiestas de Pascua.
Este pastel de zanahoria es la quintaesencia de los postres americanos: un interior húmedo y especiado, lleno de zanahoria, nueces y pasas, contrasta con una gruesa capa de crema de queso ligeramente ácida. La combinación de canela y nuez moscada con el queso crema da ese efecto de “pastel de cafetería” al más puro estilo neoyorquino, de los que apetece servir en una gran bandeja. Es un bizcocho que se conserva muy bien y que al día siguiente sabe aún mejor, porque las especias tienen tiempo de integrarse.
Consejos del chef
Ralla la zanahoria con un rallador fino: así hidratará mejor la masa y desaparecerá en la miga en lugar de formar hebras duras. Procura que, después de añadir la harina, mezcles solo hasta integrar los ingredientes; batir demasiado hará que el pastel quede denso en lugar de esponjoso. Prepara la crema de queso con la mantequilla y el queso a temperatura ambiente: el queso frío puede cortarse y formar grumos que luego son difíciles de alisar.
Sugerencias de servicio
Este pastel es perfecto para la mesa de fiesta, especialmente en Pascua o para cumpleaños otoñales, cuando los aromas especiados combinan con tés con especias. Sírvelo bien frío, con una taza de café de filtro intenso o un café latte; para los niños basta con un vaso de leche o cacao. Si planeas una reunión grande, corta el pastel en pequeños cuadrados, como si fuera brownie: será más fácil servirlo en un bufé casero.
Ingredientes
- zanahoria - 250 g
- harina de trigo - 220 g
- azúcar blanco - 150 g
- azúcar moreno - 50 g
- aceite vegetal - 180 ml
- huevo - 3 pieza
- levadura química en polvo - 2 cucharaditas
- canela molida - 2 cucharaditas
- nuez moscada molida - 0.25 cucharaditas
- sal - 0.5 cucharaditas
- nueces nueces de nogal - 80 g
- pasas - 50 g
- queso crema - 250 g
- mantequilla - 80 g
- azúcar glas - 120 g
- vainilla - 1 cucharadita
Preparación
- Precalienta el horno a 180 °C (calor arriba y abajo). Forra un molde de unos 20×30 cm con papel de hornear.
- Pela la zanahoria y rállala con un rallador fino. Pica las nueces en trozos más pequeños, enjuaga las pasas y sécalas bien.
- En un bol grande mezcla la harina, la levadura química, la canela, la nuez moscada y la sal.
- En otro bol bate los huevos con el azúcar blanco y moreno con una batidora durante 2–3 minutos, hasta que la mezcla aclare ligeramente. Añade el aceite y bate un momento más hasta que se integren los ingredientes.
- Incorpora los ingredientes secos a los húmedos y mezcla brevemente con una espátula, solo hasta integrar. Añade la zanahoria rallada, las nueces y las pasas, y vuelve a mezclar hasta que todo quede repartido de forma homogénea.
- Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie con una cuchara. Mete en el horno precalentado y hornea de 40 a 45 minutos, hasta que al insertar un palillo en el centro salga seco o con algunas migas, pero sin masa cruda.
- Saca el pastel del horno y déjalo enfriar por completo en el molde; no lo cubras con la crema mientras esté caliente.
- Pon la mantequilla blanda en un bol y bátela con la batidora durante 2–3 minutos, hasta que esté pálida y esponjosa. Añade el queso crema y sigue batiendo hasta obtener una mezcla lisa.
- Añade poco a poco el azúcar glas y la vainilla, batiendo a baja velocidad, hasta obtener una cobertura de queso espesa y cremosa.
- Saca el pastel frío del molde o déjalo en él si te resulta más cómodo. Extiende la crema en una capa uniforme por la superficie. Puedes espolvorear por encima más nueces picadas. Mete en la nevera al menos 30 minutos para que la crema coja consistencia y después corta en porciones.
Conservación
Przechowuj w lodówce, najlepiej przykryte, aby krem nie chłonął zapachów. Możesz zamrozić pojedyncze kawałki bez problemu – przed podaniem rozmroź je w lodówce przez kilka godzin.