Pastel de patata con salmón y eneldo Recipe
El pastel de patata con salmón y eneldo es una versión más elegante del clásico gratinado casero, que se puede servir perfectamente en una comida de domingo o en una pequeña celebración familiar. El salmón, el eneldo y la salsa cremosa recuerdan un poco a los sabores del norte de Europa, pero el conjunto resulta muy casero gracias a las patatas cortadas en láminas finas. Es un plato ideal cuando quieres preparar algo “un poco festivo” pero que siga siendo sencillo de hacer.
Este pastel combina las sencillas patatas cortadas en láminas con salmón, eneldo y una salsa cremosa, dando como resultado algo que recuerda a un pequeño bistró del Báltico, pero en versión muy casera. Los sabores son cremosos, ligeramente cítricos y herbales, y la disposición en capas hace que cada bocado tenga proporciones distintas de patata, pescado y salsa. Es un gran compromiso entre una “comida de domingo” y un plato que puedes servir a tus invitados sin estrés en una gran mesa compartida.
Consejos del chef
Asegúrate de que las patatas estén realmente cortadas muy finas: si son demasiado gruesas, no se ablandarán a tiempo y el centro quedará duro a pesar de un horneado más largo. Sazona la salsa de nata y leche con decisión desde el principio: las patatas absorben la sal y es fácil que el plato quede soso, algo difícil de corregir después del horneado. Tras sacarlo del horno, deja reposar el pastel al menos 10 minutos: así el queso de la superficie se solidificará ligeramente y las porciones mantendrán la forma sin deshacerse en el plato.
Sugerencias de servicio
Sirve el pastel con una ensalada sencilla de lechuga y pepino con un aliño ligero o con una mezcla de hojas con rabanitos para contrarrestar la cremosidad del plato. Para beber, combina bien con vino blanco seco (por ejemplo, riesling o sauvignon blanc) o con limonada casera de limón y menta si sirves una comida familiar sin alcohol. Es un plato perfecto para una comida de domingo después de un paseo junto al río o como plato principal en una cena íntima con amigos cuando no quieres pasar toda la velada frente a los fogones.
Ingredientes
- patatas - 800 g
- salmón - 350 g
- nata líquida - 200 ml
- leche - 150 ml
- eneldo - 3 cucharadas
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 1 diente
- mantequilla - 20 g
- queso amarillo - 80 g
- sal
- pimienta
- zumo de limón - 1 cucharada
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta la fuente de horno con mantequilla.
- Pela las patatas y córtalas en rodajas finas, de unos 2–3 mm de grosor. Si tienes una mandolina de cocina, úsala para que las láminas queden uniformes.
- Pela la cebolla y córtala en medias lunas finas. Pela el ajo y pícalo fino.
- Comprueba con los dedos que el salmón no tenga espinas y, si es necesario, retíralas con unas pinzas. Corta el pescado en dados de unos 2 cm, rocíalo con el zumo de limón, sala y pimienta ligeramente.
- En un bol mezcla la nata líquida con la leche, añade el ajo, 2 cucharadas de eneldo picado, una pizca de sal y pimienta. Prueba y sazona de manera que la salsa quede claramente salada: las patatas absorberán parte del sabor.
- Coloca en el fondo de la fuente una primera capa de rodajas de patata, ligeramente superpuestas. Espolvorea con parte de la cebolla y sala ligeramente.
- Sobre la cebolla reparte la mitad de los dados de salmón. Cubre con parte de la salsa de nata, de forma que los ingredientes queden ligeramente cubiertos.
- Repite las capas: patatas, cebolla, salmón, salsa. En la parte superior coloca la última capa de patatas y vierte el resto de la salsa.
- Cubre la fuente con papel de aluminio (con la parte brillante hacia dentro) y hornea unos 25 minutos.
- Pasado este tiempo, retira el papel de aluminio, espolvorea la superficie con el queso rallado y hornea otros 15 minutos, hasta que el queso se dore y las patatas estén tiernas; compruébalo clavando un cuchillo o tenedor en el centro del pastel: debe entrar sin resistencia.
- Después de sacar del horno, espolvorea el pastel con el resto del eneldo y deja reposar 10 minutos para que se asiente antes de cortar.
Conservación
Guarda las sobras en la nevera, bien tapadas, hasta 2 días. Recalienta las porciones en el horno cubiertas con papel de aluminio para que no se sequen demasiado; también puedes usar el microondas, pero la superficie quedará menos crujiente.