Pastel de coco tipo Bounty sobre bizcocho Recipe
El pastel de coco tipo Bounty es la respuesta polaca a las barritas de coco: un bizcocho esponjoso, una gruesa capa de coco dulce y una cobertura de chocolate. Suele aparecer en santos y fiestas caseras, porque tiene un aspecto vistoso y al mismo tiempo es bastante fácil de preparar. Es un pastel que une el amor polaco por los bizcochos con el sabor exótico del coco.
El pastel de coco tipo Bounty sobre bizcocho es la quintaesencia de los santos polacos: parece una tarta de pastelería y por dentro esconde el sabor familiar de barrita de coco con chocolate. El bizcocho ligero y delicado sostiene una capa generosa y jugosa de coco que recuerda al relleno de las barritas populares, pero es menos artificialmente dulce y más láctea. Todo se remata con una brillante cobertura de chocolate, gracias a la cual cada porción parece un pequeño postre de cafetería.
Consejos del chef
En el bizcocho lo más importante es no sobrebatir la espuma: después de añadir las yemas y la harina, mezcla suavemente con una espátula, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba, en lugar de usar la batidora a alta velocidad. La crema de coco debe quedar espesa como un pudin muy denso; si después de añadir el coco está demasiado líquida, déjala reposar un rato, porque el coco seguirá absorbiendo la humedad. Vierte la cobertura sobre la capa totalmente fría; de lo contrario, el chocolate puede separarse o absorberse en el coco en lugar de formar una superficie lisa.
Sugerencias de servicio
Este pastel es perfecto en la mesa de un santo, junto a una jarra de licor casero de guinda y una cafetera de café de filtro. Para una versión menos “alcohólica”, sírvelo con té negro fuerte tipo Earl Grey o un café latte: la grasa del coco y el chocolate agradece la compañía de bebidas amargas. En fiestas grandes lo corto en pequeños rectángulos y los coloco en una bandeja, porque es saciante y es mejor que los invitados puedan repetir antes que recibir un trozo demasiado grande de entrada.
Ingredientes
- huevo - 5 pieza
- azúcar - 120 g
- harina de trigo - 120 g
- levadura en polvo - 5 g
- leche - 500 ml
- azúcar - 100 g
- mantequilla - 100 g
- coco rallado - 200 g
- polvo para pudin - 2 paquete
- chocolate - 150 g
- nata para montar - 120 ml
Preparación
- Precalienta el horno a 180°C, calor arriba y abajo. Forra una bandeja de unos 25×35 cm con papel de horno.
- Prepara el bizcocho: separa las claras de las yemas. Bate las claras a punto de nieve firme; al final, añade poco a poco el azúcar, batiendo hasta obtener una espuma densa y brillante.
- Añade las yemas de una en una, batiendo a baja velocidad solo hasta integrar.
- Mezcla la harina con la levadura en polvo, tamiza sobre el bol con los huevos y mezcla suavemente con una espátula, realizando movimientos envolventes de abajo hacia arriba para que la espuma no se baje.
- Vierte la masa en la bandeja preparada, alisa la superficie y hornea unos 15–18 minutos, hasta que el bizcocho se dore y un palillo insertado en el centro salga seco. Saca del horno y deja enfriar.
- Prepara la crema de coco: en un cazo lleva a ebullición 400 ml de leche con el azúcar y la mantequilla, removiendo hasta que la mantequilla se derrita.
- En los 100 ml de leche restantes disuelve el polvo para pudin, procurando que no queden grumos. Vierte la mezcla en la leche hirviendo, removiendo constantemente hasta que espese como un pudin denso.
- Retira el cazo del fuego, añade el coco rallado y mezcla bien. Deja reposar 10–15 minutos para que la crema se temple y espese; debe quedar espesa, pero untuosa.
- Extiende la crema de coco aún templada sobre el bizcocho frío, formando una capa uniforme, y deja enfriar por completo.
- Prepara la cobertura: calienta la nata hasta que esté bien caliente pero sin hervir. Retira del fuego, añade el chocolate troceado y remueve hasta obtener una cobertura lisa.
- Vierte la cobertura sobre la capa de coco ya fría y repártela de manera uniforme. Mete el pastel en la nevera al menos 2 horas para que las capas cuajen bien y luego córtalo en porciones cuadradas.
Conservación
Guarda los restos en la nevera, en un recipiente hermético. Consumir preferentemente en 3–4 días. Sírvelo siempre frío para que la capa de coco y la cobertura mantengan una buena textura.