Pasta turca de queso fresco con hierbas y pimiento Recipe
Esta pasta es una combinación cremosa de queso fresco, yogur, pimiento y hierbas frescas que en Turquía suele aparecer en la mesa del desayuno junto a aceitunas y tomates. Se unta en pan o se moja en ella trozos de verduras, un poco como en el dip griego de feta, pero es más suave y esponjosa. También funciona de maravilla en una mesa de fiesta como picoteo rápido.
Esta pasta te transporta a un desayuno turco, donde junto a aceitunas, tomates y huevos siempre hay algún cuenco con un untable de queso. Gracias al yogur es más ligera y esponjosa que el típico dip de feta, y las hierbas frescas y el pimiento le aportan color y un toque crujiente. Es una forma estupenda de convertir un sencillo queso blanco en algo que parece sacado de una cafetería.
Consejos del chef
Aplasta bien el queso con el tenedor antes de añadir el yogur: si dejas grumos grandes, la pasta se untará mal y romperá el pan. Añade el yogur poco a poco, controlando la textura: para bocadillos conviene una consistencia más densa, para dip de verduras puedes dejarla más fluida. Después de sazonar, dale sí o sí esos 30 minutos mínimos en la nevera: los sabores se redondean y el ajo pierde agresividad.
Sugerencias de servicio
Sírvela por la mañana con pita caliente, pepino fresco y tomate; solo falta un té en vaso y tendrás un pequeño “desayuno turco” en casa. En una fiesta pásala a un cuenco ancho, rocía con aceite de oliva y espolvorea más pimentón, sirviendo al lado verduras cortadas, crackers y picatostes. También funciona muy bien como untable para wraps con verduras a la parrilla, ideal para un almuerzo rápido para llevar al trabajo.
Ingredientes
- queso blanco semigraso puede ser tipo feta, pero más suave - 200 g
- yogur natural espeso aproximadamente 1 vasito pequeño - 120 g
- pimiento rojo finamente picado - 0.5 piezas
- cebollino picado - 2 cucharadas
- eneldo picado - 1 cucharada
- perejil fresco picado - 1 cucharada
- ajo pasado por el prensador - 1 diente
- zumo de limón - 1 cucharada
- aceite de oliva para la pasta - 1 cucharada
- pimentón dulce molido - 0.5 cucharaditas
- sal al gusto, con cuidado si el queso es salado
- pimienta negra recién molida, al gusto
- pan o pan de pita para servir - 4 rebanadas
- pepino cortado en bastones, para mojar - 1 pieza
Preparación
- Desmenuza el queso blanco con un tenedor en un bol, triturándolo lo más posible para que no queden grumos grandes.
- Añade el yogur natural, el aceite de oliva, el zumo de limón, el ajo prensado y el pimentón dulce. Mezcla bien con una cuchara o con una batidora de mano a baja velocidad hasta obtener una masa lisa y cremosa.
- Corta el pimiento rojo en dados muy pequeños. Pica finamente el cebollino, el eneldo y el perejil.
- Añade el pimiento y las hierbas al bol con el queso y mezcla suavemente para repartir los añadidos de forma uniforme.
- Sazona la pasta con sal (si el queso es salado, añádela con mucha precaución) y pimienta negra recién molida. Prueba y, si hace falta, añade un poco más de zumo de limón.
- Guarda la pasta en la nevera al menos 30 minutos para que los sabores se integren y la mezcla espese ligeramente. Sirve con pan y trozos de pepino para mojar.
Conservación
Guarda la pasta en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 2–3 días. Remueve antes de servir; si se ha espesado demasiado, puedes añadir una cucharadita de yogur o un chorrito de aceite de oliva para devolverle cremosidad.