Pasta turca de aceitunas y nueces Recipe
Una pasta densa y aromática de aceitunas negras, nueces y hierbas es la respuesta turca a la tapenade. En Turquía, este tipo de untables aparece en la mesa del desayuno junto al queso, los tomates y el pan, pero también funcionan muy bien como aperitivo para una fiesta. Su sabor es profundo, ligeramente ahumado y a nuez, ideal para mojar trozos de pan.
Esta pasta turca de aceitunas negras y nueces tiene un sabor profundo y ligeramente ahumado que surge de la combinación de nueces tostadas, hierbas y concentrado de tomate. En los hogares turcos aparece en la mesa del desayuno junto al queso blanco y el pan fresco, pero por su carácter puede competir sin problema con la más conocida tapenade francesa.
Consejos del chef
Tuesta siempre las nueces en una sartén seca hasta que desprendan un aroma intenso; sin este paso, la pasta quedará plana de sabor. Controla la textura triturando en modo pulsar y raspando de vez en cuando las paredes del procesador; si prefieres una versión más fluida para mojar, añade una o dos cucharadas extra de aceite de oliva. Antes de servir, deja reposar la pasta al menos media hora en la nevera: es entonces cuando los sabores se redondean y se suavizan.
Sugerencias de servicio
Para un desayuno de fin de semana, sírvela con pan de pita caliente o pan de masa madre recién hecho, rodajas de pepino y té turco fuerte. En una velada con vino funciona de maravilla como dip para galletas saladas, grissini y verduras asadas (por ejemplo, zanahoria y apio). Entre semana a menudo salva la cena: basta con untarla sobre tostadas y añadir unos tomates cherry.
Ingredientes
- aceitunas negras deshuesadas - 200 g
- nueces - 50 g
- pasta de tomate concentrada - 1 cucharada
- ajo - 1 diente
- zumo de limón - 1 cucharada
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- perejil fresco - 2 cucharadas
- tomillo seco - 0.5 cucharaditas
- pimentón dulce - 0.5 cucharaditas
- pimienta negra - 0.25 cucharaditas
Preparación
- Pon las nueces en una sartén limpia sin grasa y tuéstalas a fuego medio durante 3–4 minutos, agitando la sartén con frecuencia, hasta que se doren ligeramente y desprendan un aroma intenso; deja que se enfríen.
- Escurre las aceitunas de la salmuera y sécalas con papel de cocina para que la pasta no quede demasiado aguada.
- Pela el ajo y córtalo en varios trozos pequeños.
- Lava el perejil, sécalo y pícalo groseramente.
- Pon en el vaso de un procesador de alimentos o batidora de vaso las aceitunas, las nueces, el ajo, el perejil, la pasta de tomate, el zumo de limón, el aceite de oliva, el tomillo, el pimentón y la pimienta.
- Tritura a golpes (modo pulsar) durante 20–30 segundos hasta que los ingredientes empiecen a integrarse, luego sigue triturando hasta obtener una pasta; puedes dejar pequeños trocitos para una textura más interesante.
- Prueba la pasta y, si es necesario, ajusta con más zumo de limón o un poco más de pimienta; normalmente no hace falta sal porque las aceitunas ya son saladas.
- Pasa la pasta a un cuenco, alisa la superficie con una cuchara y rocía con un poco de aceite de oliva; si quieres, decora con hojas de perejil.
- Deja reposar en la nevera al menos 30 minutos para que los sabores se integren y luego sirve fría o a temperatura ambiente.
Conservación
Guarda la pasta en un tarro de cristal bien cerrado en la nevera hasta 4–5 días, siempre cubierta con una fina capa de aceite de oliva. Antes de servir, remueve ligeramente; si se espesa demasiado, añade un chorrito de aceite y mezcla de nuevo.