Pasta de requesón, tomates secos y hierbas para bocadillos Recipe
La pasta de requesón, tomates secos y hierbas es una forma rápida de dar variedad a los bocadillos polacos. Combina el requesón cremoso, el sabor intenso de los tomates secos y las hierbas frescas. Es perfecta para el desayuno, la cena y también como untable para el pan en reuniones en casa en lugar de la clásica tabla de embutidos.
Esta pasta de requesón y tomates secos lleva los bocadillos polacos habituales a un clima más mediterráneo, sin renunciar al requesón local. Los tomates secos en aceite, intensos y ligeramente salados, aportan profundidad y umami, mientras que las hierbas frescas añaden ligereza y frescor. Es una gran alternativa a los untables comprados, en la que sabes exactamente qué lleva.
Consejos del chef
Aplasta bien el requesón con un tenedor o tritúralo brevemente con el yogur antes de añadir los tomates: así la pasta quedará cremosa pero no aguada. Escurre muy bien los tomates secos del aceite y pícalos finamente para que se repartan de forma uniforme en la pasta y no formen trozos “pesados”. Ten cuidado con la sal hasta el final: los tomates secos suelen ser ya bastante salados.
Sugerencias de servicio
Sírvela sobre pan de centeno, rebanadas de baguette o sobre tostadas como bocadillos rápidos para la cena. Funciona muy bien en fiestas en casa en lugar de la clásica tabla de embutidos: puedes servirla en un cuenco con un plato de bastones de verduras y pan al lado. Para beber, combina con limonada casera, agua con limón o un vino blanco seco y ligero.
Ingredientes
- requesón semigraso - 250 g
- tomates secos en aceite trozos medianos - 6 pieza
- yogur para conseguir una textura cremosa - 3 cucharadas
- ajo o más, si te gusta un sabor intenso - 0.5 diente
- cebollino o perejil fresco hierbas frescas - 0.25 manojo
- aceite de los tomates secos para dar sabor, opcional - 1 cucharada
- sal al gusto, con cuidado porque los tomates son salados
- pimienta al gusto
Preparación
- Pasa el requesón a un bol y aplástalo con un tenedor hasta obtener trocitos finos. Si prefieres una pasta muy lisa, puedes usar una batidora de mano.
- Escurre bien los tomates secos del exceso de aceite y córtalos en dados pequeños.
- Lava el cebollino o el perejil, sécalo y pícalo finamente.
- Pica el ajo muy fino o pásalo por un prensador.
- Añade al requesón el yogur o la nata, el aceite de los tomates secos (si lo usas), el ajo, los tomates secos picados y las hierbas. Mezcla todo muy bien hasta que los ingredientes se integren y la pasta quede cremosa.
- Sazona con sal (con cuidado) y pimienta. Prueba y, si hace falta, añade más hierbas o ajo.
- Mete la pasta en la nevera al menos 15 minutos para que los sabores se integren. Sirve bien fría.
Conservación
Guarda la pasta en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 3–4 días. Remueve antes de servir; si se ha espesado, añade un poco de yogur o de aceite de los tomates secos.