Pasta con col y panceta Recipe
La pasta con col y panceta es un plato sencillo y saciante de los hogares polacos, que recuerda un poco a los łazanki, pero más rápido. La col salteada suavemente, la panceta dorada y la pasta tierna crean una combinación que calienta de maravilla en los días más frescos. Ideal como comida rápida usando solo una olla y una sartén.
La pasta con col y panceta es un plato saciante de una sola olla de la cocina casera polaca, que recuerda a los łazanki pero se prepara más rápido y con ingredientes más sencillos. La col ligeramente dulce, salteada con cebolla, se une a la panceta ahumada y crujiente y a la pasta tierna, creando una combinación muy reconfortante y calentita. Es el típico plato “de la nada” que salva la situación cuando hay que alimentar a una familia hambrienta en poco tiempo.
Consejos del chef
Cuece la pasta al dente, porque luego terminará de hacerse en la sartén con la col y la panceta; así no se deshará ni quedará pastosa. Saltea la col a fuego suave hasta que se ablande ligeramente y se evapore el exceso de agua: el sabor será más concentrado. Pon la panceta en la sartén fría y deja que suelte la grasa poco a poco, sin añadir aceite, para que quede dorada y crujiente, y no gomosa.
Sugerencias de servicio
Este plato sabe mejor como comida caliente y rápida después del trabajo, cuando fuera hace frío y no apetece cocinar mucho rato. Sírvelo con una sencilla ensalada de col fermentada o pepinillos fermentados, que equilibrarán la grasa de la panceta. Para beber, combina bien con una compota de frutas congeladas o un vaso de kéfir, si te gustan las clásicas combinaciones caseras.
Ingredientes
- pasta tipo espiral o lazos - 300 g
- col picada, puede ser también col joven - 400 g
- panceta ahumada cortada en cubitos - 150 g
- cebolla mediana - 1 pieza
- aceite para freír, si es necesario - 1 cucharada
- mejorana seca opcional, pero combina muy bien - 1 cucharadita
- sal y pimienta al gusto
Preparación
- Cuece la pasta en abundante agua con sal según las instrucciones del paquete, pero al dente (ligeramente firme en el centro). Escúrrela y reserva.
- Corta la col en tiras finas. Si usas col más vieja, retira el tronco duro.
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños.
- En una sartén grande o en una olla ancha, saltea la panceta a fuego medio durante 5–7 minutos, hasta que suelte la grasa y los trozos estén dorados y ligeramente crujientes.
- Si la panceta es muy magra y ha soltado poca grasa, añade 1 cucharada de aceite o un poco de manteca.
- Añade la cebolla picada a la panceta. Fríe 3–5 minutos a fuego medio, removiendo, hasta que la cebolla se ablande y se dore ligeramente, pero sin quemarse.
- Añade la col picada, mezcla con la panceta y la cebolla. Fríe durante 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Vierte sobre la col unos 100 ml de agua, tapa y deja estofar a fuego bajo 10–12 minutos, hasta que esté tierna pero no demasiado blanda. Si el agua se evapora demasiado rápido, añade un poco más.
- Cuando la col esté tierna, destapa la sartén y deja evaporar el exceso de líquido, friendo 2–3 minutos más. Sazona con sal, pimienta y mejorana.
- Añade la pasta cocida a la col con panceta. Mezcla bien en la sartén, calentando todo 2–3 minutos para que la pasta absorba el sabor.
- Prueba y, si es necesario, ajusta con más sal y pimienta. Sirve enseguida, bien caliente.
Conservación
Las sobras se conservan en la nevera en un recipiente hermético durante 2–3 días. Calienta en sartén a fuego medio, si hace falta añade una cucharada de agua para que la pasta no se reseque. También puedes congelar porciones individuales y recalentarlas directamente en sartén o en microondas.