Tortilla alemana con bacon y cebolla Bauernfrühstück Recipe
Bauernfrühstück, o “desayuno campesino”, es una tortilla alemana con patatas, bacon y cebolla. Antes era una forma de aprovechar las patatas del día anterior; hoy es un desayuno contundente o una comida rápida de una sola sartén. Sabe un poco como una mezcla entre tortilla española y huevos revueltos con extras.
Bauernfrühstück es la esencia de la cocina casera alemana: un solo plato en sartén que aprovecha las patatas del día anterior y las convierte en un desayuno contundente y reconfortante. La combinación de patatas crujientes, bacon ahumado y huevo tierno crea un sabor a medio camino entre la tortilla española y unos huevos revueltos bien hechos. Es un gran ejemplo de cocina de aprovechamiento en la que no se tira nada.
Consejos del chef
Las mejores son las patatas cocidas el día anterior: quedan más firmes y se doran mejor sin deshacerse en puré. Controla bien el fuego: el bacon y la cebolla deben dorarse, pero no quemarse, porque el amargor arruinaría toda la tortilla. Después de verter los huevos ya no remuevas la mezcla; fríe despacio con la sartén tapada o medio tapada hasta que la superficie esté cuajada pero aún ligeramente húmeda.
Sugerencias de servicio
Sirve la tortilla directamente de la sartén, cortada en triángulos como pizza, con pepinillo fermentado o una pequeña ensalada de tomate y cebolla. A este desayuno le va muy bien un café negro fuerte o una taza de té con limón, y para un brunch tardío, una cerveza rubia tipo pils. Es un plato ideal para una mañana de fin de semana perezosa o una comida rápida y contundente después de volver de una excursión a la montaña.
Ingredientes
- patatas cocidas previamente o frescas - 400 g
- huevo - 6 piezas
- bacon ahumado en dados o tiras finas - 80 g
- cebolla mediana - 1 pieza
- aceite vegetal - 1 cucharada
- mantequilla - 1 cucharada
- perejil hojas, picadas - 2 cucharadas
- sal al gusto
- pimienta negra al gusto
Preparación
- Si usas patatas crudas, pélalas, córtalas en rodajas finas y cuécelas en agua con sal durante 5–7 minutos, hasta que estén casi tiernas pero sin deshacerse. Escurre y seca bien.
- Si tienes patatas cocidas del día anterior, simplemente córtalas en rodajas.
- Pela la cebolla y córtala en plumas finas. Corta el bacon en dados pequeños si no viene ya cortado.
- Calienta el aceite y la mantequilla en una sartén grande a fuego medio. Añade el bacon y fríe 3–4 minutos, hasta que suelte la grasa y se dore ligeramente.
- Añade la cebolla y fríe otros 3–4 minutos, hasta que se ablande y tome un color ligeramente dorado.
- Añade las rodajas de patata, repártelas en una capa uniforme y fríe 6–8 minutos, removiendo con cuidado cada pocos minutos, hasta que estén doradas por varios lados.
- En un bol bate los huevos con una pizca de sal y pimienta. Vierte la mezcla de huevo en la sartén y muévela ligeramente para que el huevo se reparta entre las patatas.
- Fríe a fuego bajo 6–8 minutos, sin remover, hasta que el huevo esté casi completamente cuajado y la superficie solo ligeramente húmeda.
- Espolvorea la tortilla con el perejil picado. Puedes servirla directamente en la sartén, cortándola en triángulos como si fuera pizza.
Conservación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera y consume en 1–2 días. Caliéntalas suavemente en una sartén tapada o en el microondas antes de servir.