Patatas alemanas al horno con beicon Bauernkartoffeln Recipe
Las Bauernkartoffeln son una forma campesina de preparar las patatas que en Alemania suele llegar a la mesa como una comida o cena contundente después de trabajar en el campo – hoy en día más bien después de trabajar frente al ordenador. Es algo entre patatas asadas y un gratinado: rodajas de patata, cebolla y beicon se hornean juntas hasta que todo queda dorado y ligeramente crujiente. El plato recuerda a las patatas fritas a la sartén, pero se prepara cómodamente en el horno.
Las Bauernkartoffeln al horno son una respuesta muy alemana a la pregunta “qué hacer con patatas, beicon y cebolla”, inspirada en la antigua cocina rural. Las rodajas de patata se hornean lentamente con el beicon y el ajo, absorbiendo la grasa y las especias, de modo que el resultado es algo entre un gratinado y una gran sartén de patatas fritas doradas. El romero y el pimentón dulce les aportan un carácter herbal y ligeramente ahumado que evoca una comida sencilla y saciante después de un día duro.
Consejos del chef
Si cortas las patatas en rodajas demasiado gruesas tardarán más en hacerse y pueden quedar duras por dentro, así que procura mantener un grosor de unos 3–4 mm. Elige el beicon mejor en pieza que en lonchas muy finas: cortado en dados o tiras más gruesas se dora mejor y no se seca. Si quieres una superficie más crujiente, hornea los últimos 5 minutos con aire caliente o con el gratinador, pero vigila que la cebolla no se queme.
Sugerencias de servicio
Sírvelas directamente del horno, con un cuenco de pepinillos encurtidos o una ensalada sencilla con vinagre de vino para cortar la grasa del beicon. Combinan de maravilla con una jarra de cerveza o un vaso de suero de mantequilla, especialmente después de un largo día de trabajo cuando solo sueñas con una comida contundente de verdad. Para reuniones con amigos puedes servirlas en una bandeja grande en el centro de la mesa para que cada uno se sirva con una espátula como si fuera un pastel.
Ingredientes
- patatas peladas - 800 g
- beicon ahumado, en lonchas finas o en dados - 150 g
- cebolla cortada en plumas - 2 piezas medianas
- aceite vegetal - 2 cucharadas
- pimentón dulce molido - 1 cucharadita
- romero hojitas secas o fresco, finamente picado - 1 cucharita
- ajo cortado en láminas finas - 2 dientes
- sal al gusto
- pimienta negra recién molida
- cebollino para espolvorear, finamente picado - 10 g
Preparación
- Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Corta las patatas en rodajas finas de unos 3–4 mm de grosor.
- Pon las rodajas de patata en un bol grande, añade el aceite, el pimentón dulce, el romero, la sal y la pimienta. Mezcla muy bien con las manos para que cada rodaja quede ligeramente cubierta de aceite y especias.
- Corta la cebolla en plumas finas, el beicon en tiras o dados y el ajo en láminas finas.
- En una bandeja grande o fuente amplia apta para horno coloca la mitad de las patatas formando una capa uniforme. Reparte por encima la mitad de la cebolla, del beicon y del ajo.
- Cubre con el resto de las patatas y coloca encima la cebolla, el beicon y el ajo restantes. Presiona suavemente con la mano para igualar las capas.
- Hornea unos 40–45 minutos. Pasados 25–30 minutos, echa un vistazo: si la superficie se dora demasiado, cúbrela ligeramente con papel de aluminio.
- Al final del horneado comprueba las patatas clavando un tenedor en el centro del plato: debe entrar sin resistencia y la superficie debe estar dorada y ligeramente crujiente.
- Saca del horno, espera 5 minutos, espolvorea con el cebollino picado y sirve bien caliente.
Conservación
Guarda las sobras en la nevera bien tapadas y consume en 1–2 días; al recalentar en el horno o en una sartén, añade una pizca de aceite para que las patatas no se sequen demasiado.