Tortilla alemana con colinabo y queso en sartén Recipe
La tortilla con colinabo y queso es una forma casera de aprovechar restos de verduras en la cocina alemana, algo entre una tortilla española y una crêpe gruesa rellena. El colinabo aporta un ligero dulzor y un toque crujiente, y el queso hace que el conjunto sea saciante y agradablemente fundente. Es un buen desayuno caliente o una cena rápida cuando en la nevera solo quedan unos huevos y una verdura solitaria.
Esta tortilla alemana con colinabo y queso es una forma ingeniosa de aprovechar verduras, con un sabor a medio camino entre la tortilla española y una tortilla gruesa hecha en sartén. El colinabo aporta un ligero dulzor y crujiente, y el queso hace que el plato sea tan saciante como un buen desayuno casero. Es el típico plato "de nevera" que salva la situación cuando solo quedan unos huevos y una verdura solitaria después de la semana de trabajo.
Consejos del chef
Ralla el colinabo con un rallador de agujeros grandes para que se ablande pero conserve algo de textura y no se convierta en puré. Cocina la tortilla a fuego realmente bajo: si el fuego es demasiado fuerte, el fondo se quemará mientras el centro queda crudo; es mejor darle 2–3 minutos extra. Si te da miedo darle la vuelta a la tortilla, simplemente quédate con la versión sin voltear y tapa la sartén para que la parte superior cuaje con el vapor.
Sugerencias de servicio
Sírvela con una ensalada sencilla de tomate y pepino o con una mezcla de hojas verdes con un aliño ligero de vinagreta; es ideal para un desayuno perezoso de sábado. Para una vuelta rápida del trabajo combina muy bien con una rebanada de pan integral y un vaso de kéfir o suero de mantequilla. Si preparas un brunch para amigos, córtala en triángulos y sírvela en una tabla junto a embutidos y verduras: desaparece como si fuera un pastel salado.
Ingredientes
- huevos - 4 piezas
- colinabo pequeño, pelado - 1 pieza
- cebolla cortada en dados pequeños - 0.5 piezas
- queso amarillo rallado, por ejemplo gouda o edam - 60 g
- aceite vegetal para freír - 1 cucharada
- mantequilla para freír - 10 g
- cebollino finamente picado - 5 g
- leche - 2 cucharadas
- sal al gusto
- pimienta al gusto
Preparación
- Pela el colinabo y rállalo con un rallador de agujeros grandes o córtalo en dados muy pequeños.
- En una sartén mediana calienta el aceite y la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, pero sin dorarse.
- Añade el colinabo rallado, sala ligeramente y sofríe otros 4–5 minutos, removiendo, hasta que se ablande pero siga ligeramente crujiente.
- En un bol bate los huevos con la leche, añade sal, pimienta y la mitad del queso rallado. Incorpora el cebollino picado y mezcla.
- Baja el fuego de la sartén al mínimo. Reparte las verduras de forma uniforme en la sartén y vierte por encima la mezcla de huevo.
- Cocina la tortilla 6–8 minutos a fuego muy bajo, sin remover, hasta que los bordes cuajen y el centro siga ligeramente jugoso. Si la parte superior está muy líquida, tapa la sartén durante los últimos 2–3 minutos.
- Espolvorea la superficie con el resto del queso, tapa 1–2 minutos hasta que el queso se derrita. La tortilla debe estar cuajada pero no seca por dentro.
- Desliza la tortilla sobre un plato, córtala en porciones y sirve de inmediato.
Conservación
Deja que la tortilla se enfríe por completo, guárdala en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en 1–2 días. Puedes comerla fría o recalentarla suavemente en una sartén tapada a fuego bajo.