Pan de plátano alemán (Bananenbrot) con nueces Recipe
El Bananenbrot es la versión alemana del bizcocho para el café, creado sobre todo para no tirar los plátanos demasiado maduros. En Alemania se sirve a menudo por la tarde con café o té, en lugar de la clásica tarta. Es jugoso, perfumado con canela y vainilla, y las nueces le aportan un ligero toque crujiente.
El Bananenbrot alemán es un dulce típico de la cocina de aprovechamiento: nació precisamente para dar una segunda vida a los plátanos muy maduros. A diferencia de muchos bollos de levadura polacos, se parece más a un pan que a un bizcocho: es jugoso, denso, huele a canela y vainilla, y las nueces le aportan un crujiente agradable y perceptible. Es exactamente el tipo de pastel que en Alemania se pone en la mesa durante el „Kaffee und Kuchen” de la tarde en lugar de una tarta con crema.
Consejos del chef
Los plátanos deben estar realmente muy maduros, con manchas marrones: así el pan queda más dulce y aromático sin necesidad de añadir más azúcar. El error más frecuente es mezclar la masa demasiado tiempo después de añadir la harina: basta con integrar los ingredientes suavemente con una cuchara; de lo contrario, el pan queda apelmazado. Hacia el final del horneado vigila la superficie: si se dora muy rápido, cubre el molde holgadamente con papel de aluminio y termina de hornear hasta que el palillo salga seco.
Sugerencias de servicio
En Alemania el Bananenbrot se sirve normalmente simplemente con una taza de café de filtro fuerte o té, pero también sabe muy bien con un café latte o un capuchino. Para un desayuno de fin de semana puedes servir rebanadas más gruesas ligeramente calentadas en el horno y untadas con mantequilla de cacahuete o queso fresco. Para una reunión con amigos funciona muy bien cortado en pequeños cubos como „finger food” para picar mientras se charla en el salón.
Ingredientes
- plátanos maduros, con manchas marrones en la piel - 3 piezas
- harina de trigo tipo 450–550 - 250 g
- azúcar se puede usar en parte azúcar moreno - 120 g
- mantequilla derretida y templada - 100 g
- huevo a temperatura ambiente - 2 piezas
- levadura en polvo - 2 cucharaditas
- sal - 0.25 cucharaditas
- canela - 1 cucharadita
- azúcar de vainilla - 1 paquete
- nueces picadas gruesas - 60 g
- leche en caso necesario para aligerar la masa - 50 ml
- grasa para el molde mantequilla o aceite para engrasar el molde tipo plum cake
- pan rallado para espolvorear el molde - 1 cucharada
Preparación
- Precalienta el horno a 175°C (calor arriba y abajo). Unta con mantequilla o aceite un molde tipo plum cake de unos 25 cm de largo y espolvoréalo con pan rallado, eliminando el exceso.
- Pela los plátanos, pásalos a un bol y aplástalos bien con un tenedor hasta obtener un puré espeso; pueden quedar pequeños grumos.
- En otro bol más grande pon la harina, la levadura en polvo, la sal, la canela y el azúcar de vainilla; mezcla con una cuchara para que los ingredientes se repartan de manera uniforme.
- Al bol con los plátanos añade el azúcar, la mantequilla derretida y templada y los huevos; mezcla todo con unas varillas o un tenedor hasta obtener una masa homogénea.
- Vierte los ingredientes secos sobre los húmedos y mezcla suavemente con una cuchara solo hasta integrar; no batas durante mucho tiempo. Si la masa está muy espesa, añade 2–3 cucharadas de leche; debe caer lentamente de la cuchara.
- Añade las nueces picadas y mezcla brevemente para que se repartan de forma uniforme en la masa.
- Pasa la masa al molde preparado y alisa la superficie con una cuchara.
- Introduce el molde en el horno precalentado y hornea unos 50–55 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y al insertar un palillo en el centro salga seco o con unas pocas migas, pero sin masa cruda.
- Saca el pan de plátano del horno, deja reposar 10 minutos, luego desmolda y deja enfriar sobre una rejilla. Es mejor cortarlo cuando esté completamente frío, así las rebanadas no se desmigajan.
Conservación
Guarda los restos bien envueltos a temperatura ambiente hasta 2 días o en la nevera hasta unos 4 días. Antes de servir, deja que el pan se temple o tuesta ligeramente las rebanadas para que recuperen su textura jugosa.