Muslos de pollo al horno con pimentón y vino blanco Recipe
Este plato recuerda a las comidas caseras de las regiones españolas, donde el pollo asado con verduras llega a la mesa los domingos, cuando toda la familia se reúne para compartir. Los muslos se hornean junto con pimiento, cebolla y ajo, y el vino blanco crea una salsa aromática. Los sabores son similares al pollo al vino francés, pero con un marcado acento de pimentón dulce y aceite de oliva.
Estos muslos de pollo al horno con pimentón y vino blanco son de esos platos cuyo aroma llena toda la casa antes de que lleguen los invitados. La carne se hornea junto con las verduras y el vino, creando una salsa natural y profunda con notas de pimentón dulce, ajo y hierbas, sin técnicas complicadas. Es un poco como el pollo asado dominical de la infancia, pero trasladado al ambiente mediterráneo.
Consejos del chef
Antes de hornear, seca bien los muslos con papel de cocina: la piel seca se dora mucho mejor y queda realmente crujiente. Añade el vino con cuidado por los lados de la fuente, para no arrastrar las especias de la superficie de la carne; así la piel se dorará y la salsa recogerá igualmente todo el sabor. Si tu horno tiene ventilador, puedes encenderlo en los últimos 5 minutos de cocción, vigilando que la piel no se queme.
Sugerencias de servicio
Sirve los muslos directamente del horno, con las verduras y abundante salsa: combinan de maravilla con patatas asadas, arroz o un trozo de pan rústico para mojar. Este plato pide casi a gritos una copa de vino blanco seco, preferiblemente el mismo que has usado para hornear. Es ideal para el domingo, cuando invitas a la familia a una comida tardía y quieres algo vistoso sin pasarte medio día en la cocina.
Ingredientes
- muslos de pollo con hueso y piel, unos 1,2 kg - 8 piezas
- pimiento rojo grandes - 2 piezas
- cebolla medianas - 2 piezas
- ajo - 5 dientes
- vino blanco seco - 150 ml
- caldo de pollo - 150 ml
- pimentón dulce en polvo - 2 cucharaditas
- pimentón ahumado en polvo opcional, pero muy recomendable - 1 cucharadita
- aceite de oliva - 3 cucharadas
- hoja de laurel - 2 piezas
- tomillo hojas secas o unas ramitas frescas - 1 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra recién molida, al gusto
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Unta ligeramente con aceite una fuente grande para horno.
- Seca los muslos de pollo con papel de cocina. Espolvoréalos por ambos lados con sal, pimienta, 1 cucharadita de pimentón dulce y la mitad del pimentón ahumado, si lo usas. Frota las especias sobre la carne.
- Limpia los pimientos de semillas y córtalos en tiras gruesas. Pela las cebollas y córtalas en plumas. Pela los dientes de ajo; corta 3 en láminas y deja 2 enteros, aplastándolos ligeramente con el cuchillo.
- Coloca el pimiento, la cebolla y el ajo en el fondo de la fuente. Rocía con 1 cucharada de aceite, espolvorea con el resto del pimentón dulce, el tomillo y una pizca de sal. Mezcla con las manos.
- Coloca los muslos sobre las verduras con la piel hacia arriba. Rocía con el resto del aceite.
- Vierte el vino blanco y el caldo en la fuente, procurando no mojar directamente la piel del pollo para que pueda dorarse bien. Añade las hojas de laurel.
- Introduce la fuente en el horno y hornea unos 45–55 minutos, hasta que la piel esté bien dorada y crujiente y, al pinchar la carne, los jugos salgan transparentes.
- A mitad de la cocción, riega suavemente los muslos con la salsa que se haya formado en el fondo de la fuente, procurando no arrastrar todas las especias de la superficie de la piel.
- Al sacar del horno, deja reposar la fuente 5–10 minutos para que la carne se asiente. Sirve los muslos con las verduras y la salsa del fondo de la fuente.
Conservación
Guarda el pollo con la salsa en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Caliéntalo tapado en el horno o en un cazo a fuego suave, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa se ha reducido demasiado.