Menemen con berenjena y feta Recipe
Este desayuno parece una pequeña sartén de felicidad: huevos cuajados suavemente en una salsa de tomate, pimiento y berenjena salteada, con feta desmenuzada por encima. En Turquía este tipo de platos de huevo se comen despacio, con mucho pan y largas conversaciones en la mesa. Es algo entre una shakshuka y unos huevos revueltos con verduras: una forma estupenda de colar más verdura desde primera hora.
El menemen con berenjena y feta es una versión más rica y cargada de verduras del clásico desayuno turco, que también puede sustituir perfectamente a un almuerzo. La berenjena, con su toque dulce-amargo, los tomates jugosos, el pimiento y la feta salada crean una salsa en la que los huevos se cuajan suavemente, quedando cremosos. Este plato combina la calma de un desayuno de fin de semana con la saciedad de un guiso de una sola sartén.
Consejos del chef
La berenjena necesita dorarse bien: si solo la “rehogas”, quedará esponjosa y no cremosa, así que no escatimes tiempo en la sartén. Con los huevos, mantén el fuego bajo y la sartén tapada: si la temperatura es demasiado alta, las claras quedarán gomosas y las yemas se cuajarán enseguida. Si usas tomates muy jugosos, deja que la salsa reduzca un poco antes de añadir los huevos para que no naden en agua.
Sugerencias de servicio
Sírvelo directamente en la sartén, con abundante pan fresco: lo mejor es una baguette crujiente o pan turco, perfecto para recoger la salsa. Para beber, acompaña con té negro fuerte al estilo turco o café de cafetera italiana, sobre todo si lo sirves como desayuno tranquilo de sábado. Como almuerzo ligero, puedes añadir una ensalada sencilla de pepino y hojas verdes y algunas aceitunas.
Ingredientes
- huevos - 4 pieza
- berenjena - 1 pieza
- pimiento - 1 pieza
- tomates - 3 pieza
- cebolla - 1 pieza
- queso feta - 60 g
- aceite vegetal - 3 cucharada
- mantequilla - 10 g
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- pimentón picante - 0.5 cucharadita
- sal
- pimienta negra
- perejil fresco picado - 2 cucharada
Preparación
- Corta la berenjena en cubos de unos 1,5 cm, espolvorea con un poco de sal y deja reposar 10 minutos para que suelte líquido; luego enjuaga y seca con papel de cocina.
- Pela la cebolla y córtala en cubitos pequeños. Limpia el pimiento de semillas y córtalo en tiras y luego en trozos más pequeños. Escalda los tomates con agua hirviendo, quítales la piel y córtalos en cubos (si usas tomate en lata, simplemente escúrrelo).
- En una sartén grande calienta 2 cucharadas de aceite. Añade la berenjena y fríe a fuego medio-fuerte 8–10 minutos, removiendo a menudo, hasta que se ablande y se dore ligeramente. Pásala a un plato.
- En la misma sartén añade 1 cucharada de aceite y la mantequilla. Incorpora la cebolla y sofríe 3–4 minutos a fuego medio, hasta que se ablande y quede ligeramente transparente, sin dorarse.
- Añade el pimiento y sofríe otros 4–5 minutos, hasta que se ablande. Agrega el pimentón dulce y el picante, mezcla rápido para que las especias no se quemen.
- Añade los tomates y la berenjena salteada. Cocina todo junto 5–7 minutos, hasta que los tomates se deshagan y la salsa espese un poco. Sazona con sal y pimienta.
- Haz 4 pequeños huecos en la salsa. Casca un huevo en cada hueco procurando no romper la yema. Tapa la sartén y cocina a fuego bajo 4–6 minutos, hasta que las claras cuajen y las yemas sigan algo líquidas (o más tiempo si las prefieres más hechas).
- Al final espolvorea todo con la feta desmenuzada y el perejil picado. Sirve de inmediato, mejor directamente de la sartén, con trozos de pan fresco para mojar en la salsa.
Conservación
Las sobras con huevo ya cuajado es mejor comerlas el mismo día. Si solo has preparado la salsa de verduras, puedes guardarla en la nevera 2 días y recalentarla suavemente antes de añadir huevos frescos.