Mac and cheese con corteza crujiente Recipe
El mac and cheese es uno de los platos más caseros de Estados Unidos, algo así como nuestras cazuelas de pasta al horno, pero con una enorme cantidad de salsa de queso. Los estadounidenses lo comen como comida rápida entre semana o como acompañamiento de carne asada en reuniones familiares. La versión con corteza crujiente de pan rallado es especialmente apreciada, porque combina un interior cremoso con un crujido muy agradable en la superficie.
Este mac and cheese combina el comfort food estadounidense con nuestra forma de entender las cazuelas de pasta: una salsa espesa y muy quesosa envuelve la pasta, y en la superficie se forma una corteza crujiente de pan rallado con ajo. La mezcla de cheddar y gouda aporta un sabor profundo, ligeramente a nuez, y una textura elástica inconfundible, distinta a cualquier otra pasta gratinada. Es un plato que realmente sabe a pequeño diner junto a una autopista americana.
Consejos del chef
Cuece la pasta necesariamente al dente, porque seguirá haciéndose en el horno; si la hierves hasta que esté blanda, todo se convertirá en una papilla. Remueve la salsa con varillas desde el momento en que añadas la harina y durante el añadido de la leche, así evitarás los grumos; debe tener la consistencia de una nata espesa antes de incorporar el queso. Vigila la corteza al final del horneado: en cuanto empiece a dorarse por los bordes y se tueste ligeramente en el centro, saca la fuente para que el pan no se queme ni amargue.
Sugerencias de servicio
Lo mejor es servir este mac and cheese como comida única y contundente con una ensalada sencilla aliñada con vinagreta, o como guarnición de pollo asado en la comida familiar del domingo. Para beber, combina muy bien con una cerveza rubia o un vino blanco ligeramente seco, por ejemplo un chardonnay, que equilibre la untuosidad del queso. También es un plato perfecto para ver una serie: funciona de maravilla en una noche de sofá, cuando cada uno se sirve su porción directamente de la fuente.
Ingredientes
- pasta preferiblemente coditos o macarrones - 250 g
- mantequilla - 40 g
- harina de trigo - 30 g
- leche a temperatura ambiente o ligeramente templada - 500 ml
- queso cheddar rallado fino - 200 g
- queso gouda rallado, para un sabor más suave - 80 g
- mostaza preferiblemente de Dijon, pero puede ser normal - 1 cucharadita
- sal al gusto
- pimienta negra recién molida, al gusto
- pan rallado para espolvorear - 40 g
- aceite para mezclar con el pan rallado - 1 cucharada
- ajo diente, finamente picado o prensado - 1 diente
Preparación
- Precalienta el horno a 190°C (calor arriba y abajo). Pon a hervir una olla grande con agua y sal y cuece la pasta 1–2 minutos menos de lo indicado en el paquete, para que quede ligeramente firme. Escurre y reserva.
- En una cacerola mediana, derrite la mantequilla a fuego medio. Cuando se haya derretido, añade la harina y mezcla enérgicamente con unas varillas durante unos 1–2 minutos, hasta obtener una pasta lisa que haga un poco de espuma pero sin que llegue a dorarse.
- Vierte la leche poco a poco, sin dejar de batir con las varillas para que no se formen grumos. Cocina de 5 a 7 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa espese y quede lisa, con la textura de una nata espesa.
- Retira la cacerola del fuego, añade la mostaza, una pizca de sal y pimienta, y luego incorpora los dos tipos de queso. Remueve hasta que el queso se derrita por completo y obtengas una salsa homogénea y elástica.
- Añade la pasta cocida a la salsa de queso y mezcla muy bien para que cada pieza quede cubierta de salsa.
- Pasa la pasta con la salsa a una fuente apta para horno y alisa la superficie con una cuchara.
- En un bol pequeño, mezcla el pan rallado, el aceite y el ajo picado, hasta que el pan quede ligeramente húmedo y con textura de arena mojada.
- Espolvorea de manera uniforme la superficie de la pasta con la mezcla de pan rallado.
- Introduce la fuente en el horno precalentado y hornea de 15 a 18 minutos, hasta que la parte superior esté dorada y crujiente y aparezcan burbujas de salsa en los bordes.
- Antes de servir, deja reposar la cazuela de 5 a 10 minutos para que se asiente un poco y sea más fácil de cortar en porciones.
Conservación
Przechowuj w lodówce w szczelnym pojemniku do 3 dni. Odgrzewaj pod przykryciem w piekarniku lub mikrofalówce, możesz dodać łyżkę mleka, żeby sos znów był kremowy. Po zamrożeniu struktura sera będzie trochę bardziej ziarnista, ale nadal smaczna.