Kuzu tandır al horno – paleta de cordero asada lentamente Recipe
Kuzu tandır es un método turco de asar el cordero muy lentamente, hasta que la carne queda tan tierna que se puede comer con tenedor. Tradicionalmente se prepara en un horno de barro, pero en la versión casera basta con un horno normal y un poco de paciencia. Es un plato que en Turquía aparece a menudo en bodas y grandes celebraciones familiares.
Kuzu tandır es la esencia del asado lento: la paleta de cordero queda tan tierna que se puede separar sin esfuerzo con un tenedor, y la carne se impregna del aroma del ajo, el romero y la cebolla. La versión casera al horno recrea el ambiente de los tradicionales hornos de barro turcos, pero sin equipamiento especial: lo hace todo una fuente bien sellada y el tiempo. Es un plato típico para reuniones grandes, cuando quieres servir algo espectacular sin pasarte el día entero en la cocina.
Consejos del chef
La clave es que la fuente quede bien sellada: presiona bien el papel de aluminio contra los bordes, de lo contrario la carne se secará en lugar de estofarse en sus propios jugos. No acortes la primera fase larga de horneado: aunque tengas la tentación de mirar dentro, simplemente deja el horno cerrado durante esas 2,5 horas. Después de sacarla del horno, deja reposar la carne al menos 10–15 minutos cubierta ligeramente con papel de aluminio, así los jugos se estabilizan y la carne no quedará seca al cortarla.
Sugerencias de servicio
Sirve el kuzu tandır con arroz pilaf, patatas asadas o pan plano para poder recoger la salsa aromática del fondo de la fuente. Es perfecto para una comida festiva o una cena especial cuando invitas a amigos y quieres tener tiempo de sentarte con ellos a la mesa en lugar de ir y venir entre la cocina y el salón. Para beber combina bien con un vino tinto seco (por ejemplo, de la región de Anatolia, si lo encuentras) o simplemente una jarra de agua con limón y menta, que refresca después de la carne más grasa.
Ingredientes
- paleta de cordero - 1.5 kg
- ajo - 6 dientes
- romero - 5 g
- hoja de laurel - 3 pieza
- sal - 12 g
- pimienta negra - 4 g
- aceite de oliva - 40 ml
- limón (zumo) - 20 ml
- agua - 200 ml
- cebolla - 2 pieza
Preparación
- Saca la paleta de cordero de la nevera unos 30 minutos antes de asarla para que se atempere. Pela el ajo y córtalo en láminas finas. Pela las cebollas y córtalas en rodajas gruesas.
- En un cuenco pequeño mezcla el aceite de oliva, el zumo de limón, la sal y la pimienta. Pica el romero, si usas fresco, y añádelo a la mezcla.
- Haz cortes en la carne con un cuchillo afilado en varios puntos, de unos 1–2 cm de profundidad. Introduce las láminas de ajo en los huecos formados. Después unta muy bien toda la paleta con la mezcla de aceite y especias.
- En el fondo de una fuente grande para horno coloca las rodajas de cebolla y las hojas de laurel. Pon la carne encima, con el hueso hacia abajo. Vierte el agua en el fondo de la fuente.
- Cubre la fuente muy bien: primero con papel de aluminio, presionando los bordes para que quede hermético, y después coloca la tapa si la fuente la tiene. La idea es que el vapor no se escape durante el horneado.
- Introduce la fuente en el horno precalentado a 160°C (calor arriba y abajo) y hornea durante 2,5 horas sin abrir el horno.
- Pasado este tiempo, retira con cuidado el papel de aluminio (cuidado con el vapor caliente), riega la carne con la salsa del fondo de la fuente y hornea 30–40 minutos más sin tapar a 180°C, hasta que la superficie se dore bien. Si la salsa se reduce demasiado, añade un poco de agua.
- La carne está lista cuando al presionarla ligeramente con un tenedor empieza a deshacerse y se separa fácilmente del hueso. Antes de cortarla o deshilacharla en trozos, déjala reposar 10–15 minutos para que los jugos se asienten.
Conservación
Las sobras se conservan bien en la nevera 2–3 días, en un recipiente hermético, cubiertas con la salsa para que la carne no se seque. Calienta a fuego muy suave en una olla o tapado en el horno, añadiendo un chorrito de agua si es necesario.