Chuleta de lomo empanada con patatas y ensalada de pepino (mizeria) Recipe
La chuleta de lomo empanada es la reina del domingo polaco. Un trozo de lomo de cerdo bien aplanado, en un rebozado crujiente, servido con patatas y ensalada de pepino con nata (mizeria), es la respuesta polaca al escalope vienés. Sencillo, saciante y muy casero: ideal cuando quieres recrear el ambiente del almuerzo en casa de mamá.
La chuleta de lomo empanada con patatas y ensalada de pepino es la esencia del almuerzo dominical polaco, donde el rebozado crujiente se encuentra con un interior jugoso. El contraste entre el lomo caliente y salado y la ensalada de pepino fría y ligeramente ácida hace que el plato nunca resulte monótono. Además, este plato tiene su propio ritual: aplanar la carne, empanar y freír suele convertir la cocina en una pequeña «cadena de producción» antes del encuentro familiar.
Consejos del chef
Aplana el lomo entre film transparente o dentro de una bolsa hasta que quede tan fino como para una hamburguesa casera: así el rebozado quedará súper crujiente y la carne se hará rápido sin resecarse. Siempre seco bien los filetes con papel de cocina antes de empanar; de lo contrario, el pan rallado se desprende en láminas. Fríe en grasa bien caliente (lo mejor es una mezcla de mantequilla clarificada y aceite), pero no al máximo fuego: la chuleta debe dorarse de manera uniforme, no quemarse por los bordes.
Sugerencias de servicio
Sírvela con puré de patatas con mantequilla y eneldo y un gran cuenco de ensalada de pepino: es el conjunto que en mi casa siempre desaparece primero en los almuerzos familiares. Para beber, combina muy bien con compota de manzana o una cerveza ligera si preparas un almuerzo dominical para más gente. La chuleta también funciona genial como «segundo almuerzo» del lunes: recalentada en una sartén seca es perfecta para un bocadillo con pepinillo fermentado.
Ingredientes
- schab wieprzowy bez kości - 600 g
- jajko - 2 szt
- mąka pszenna - 4 łyżka
- bułka tarta - 6 łyżka
- sól
- pieprz czarny mielony
- olej roślinny - 100 ml
- ziemniaki - 800 g
- ogórek świeży - 2 szt
- śmietana 18% lub jogurt naturalny - 150 g
- koperek świeży - 2 łyżka
- cukier - 0.5 łyżeczki
Preparación
- Pela las patatas, córtalas en trozos, cúbrelas con agua fría, añade un poco de sal y ponlas a cocer. Desde que hiervan, cuécelas 15–20 minutos, hasta que estén tiernas.
- Enjuaga los filetes de lomo y sécalos con papel de cocina. Coloca cada filete entre dos trozos de film transparente o en una bolsa y aplánalo con un mazo hasta un grosor de unos 5 mm. Intenta no hacer agujeros en la carne.
- Sala y espolvorea con pimienta los filetes aplanados por ambos lados. Déjalos reposar unos minutos.
- Prepara tres platos: en el primero pon harina, en el segundo casca el huevo y bátelo con un tenedor, en el tercero pon pan rallado.
- Reboza cada filete primero en harina (sacude el exceso), luego pásalo por el huevo y, por último, cúbrelo bien con pan rallado, presionando el rebozado con la mano.
- Calienta aceite en una sartén grande (debe cubrir el fondo con una capa fina). Cuando el aceite esté caliente (al echar un poco de pan rallado debe chisporrotear al instante), coloca las chuletas.
- Fríe las chuletas a fuego medio 4–5 minutos por cada lado, hasta que el rebozado esté dorado y crujiente y la carne bien hecha por dentro. Si la grasa empieza a quemarse, baja el fuego o añade un poco de aceite limpio.
- Mientras se fríen las chuletas, prepara la ensalada de pepino: lava los pepinos y, si la piel es dura, pélalos. Córtalos en rodajas finas, pásalos a un bol, sala ligeramente y deja reposar 5 minutos hasta que suelten jugo.
- Añade a los pepinos la nata o yogur, el eneldo picado, una pizca de pimienta y el azúcar, si te gusta la ensalada de pepino ligeramente dulce. Mezcla. Si queda demasiado espesa, añade 1–2 cucharadas del agua que soltaron los pepinos.
- Escurre las patatas cocidas; puedes añadir un trozo de mantequilla y aplastarlas ligeramente para que queden más esponjosas.
- Coloca las chuletas fritas en un plato cubierto con papel de cocina para que absorba el exceso de grasa.
- Sirve las chuletas calientes con las patatas y una buena ración de ensalada de pepino.
Conservación
Las chuletas sobrantes guárdalas en la nevera, bien tapadas, hasta 2 días. Caliéntalas en una sartén sin grasa o en el horno para que el rebozado vuelva a quedar crujiente. La ensalada de pepino es mejor consumirla el mismo día; las patatas cocidas pueden guardarse 1 día y recalentarse al vapor o en el microondas.