Congee de arroz con pollo y jengibre Recipe
El congee es una papilla china de arroz, algo entre una sopa y un risotto muy líquido. En China se toma a menudo para desayunar o cuando alguien está resfriado, porque es fácil de digerir y reconfortante. La versión con pollo y jengibre es suave, reconfortante y recuerda un poco a nuestro caldo, solo que en forma de papilla espesa.
El congee de arroz con pollo y jengibre es el comfort food chino en estado puro: algo entre un caldo, unas gachas y una sopa delicada. La larga cocción del arroz hace que los granos casi se deshagan, creando una base cremosa y reconfortante en la que el jengibre y el pollo aportan un sabor cálido pero suave. En China, el congee aparece tanto en las mesas de desayuno como cuando alguien se está recuperando de una enfermedad.
Consejos del chef
Cuece el arroz muy despacio, a fuego bajo, removiendo con regularidad sobre todo al final para que no se pegue al fondo: un buen congee requiere tiempo, no se puede «acelerar». Cuece el muslo de pollo entero, con hueso, porque precisamente el hueso y la piel aportan la mayor parte del sabor; saca la carne cuando esté tierna, desmenúzala y vuelve a añadirla. Corta el jengibre mejor en láminas finas o aplástalo, para que suelte aroma pero sea fácil retirarlo si alguien no quiere masticar los trocitos.
Sugerencias de servicio
Sírvelo muy caliente, con acompañamientos a elegir: cebolleta picada, un chorrito de salsa de soja, unas gotas de aceite de sésamo o un huevo pasado por agua. Es un desayuno estupendo para las mañanas frías o una cena tras un paseo invernal, cuando sueñas con algo sencillo y reconfortante. Acompaña bien con una taza de té verde caliente o una infusión de jengibre y limón.
Ingredientes
- ryż biały długoziarnisty lub jaśminowy - 200 g
- udko z kurczaka z kością i skórą - 2 szt.
- woda lub bulion drobiowy - 1.8 l
- imbir świeży - 20 g
- sól
- sos sojowy - 1 łyżka
- szczypiorek - 3 łyżki
- olej sezamowy - 1 łyżeczka
- biały pieprz mielony - 0.25 łyżeczki
Preparación
- Echa el arroz en una olla grande. Añade el agua o caldo, las láminas de jengibre y el muslo de pollo.
- Lleva a ebullición a fuego medio-alto, removiendo de vez en cuando para que el arroz no se pegue al fondo.
- Cuando empiece a hervir, baja el fuego al mínimo, tapa la olla parcialmente y cocina de 50 a 60 minutos. Remueve cada pocos minutos, sobre todo al final, cuando la papilla se espese.
- Tras unos 30 minutos de cocción, saca el muslo de pollo a un plato. Cuando se temple un poco, separa la carne del hueso y la piel y desmenúzala en trozos pequeños. Puedes tirar los huesos y la piel o volver a ponerlos en la olla durante la cocción para dar sabor y retirarlos después.
- Sigue cociendo el arroz hasta que los granos se deshagan por completo y la consistencia sea espesa, cremosa y ligeramente fluida, como una sopa muy espesa.
- Al final, retira los posibles huesos y las láminas de jengibre si no te gusta encontrarlos en la sopa. Añade de nuevo a la olla la carne de pollo desmenuzada.
- Sazona la papilla con sal, salsa de soja y pimienta blanca al gusto. Si está demasiado espesa, añade un poco de agua y lleva de nuevo a ebullición.
- Sirve muy caliente, espolvoreada con cebollino picado y rociada con un chorrito de aceite de sésamo, si lo usas.
Conservación
Guarda el congee en recipientes herméticos en la nevera. Al recalentar, añade un poco de agua si se ha espesado demasiado y lleva a ebullición suave, removiendo. Consume en 2–3 días o congela en porciones para más tiempo.