Kaszotto de trigo sarraceno con rebozuelos y eneldo Recipe
El kaszotto de trigo sarraceno es la respuesta polaca al risotto italiano: en lugar de arroz se usa trigo sarraceno y, en vez de parmesano, entran en juego la mantequilla y el eneldo fresco. La versión con rebozuelos huele a bosque y es perfecta como comida o cena ligera, especialmente en temporada de setas.
El kaszotto de trigo sarraceno con rebozuelos y eneldo combina la técnica italiana del risotto con ingredientes muy polacos: trigo sarraceno, setas de bosque y eneldo fresco. Gracias al añadido gradual del caldo, el trigo sarraceno se vuelve cremoso pero mantiene una agradable textura ligeramente crujiente y un toque a fruto seco, mientras que los rebozuelos aportan un intenso aroma a bosque. Este plato demuestra que la cocina con trigo sarraceno puede ser a la vez moderna y profundamente arraigada en los sabores locales.
Consejos del chef
Añade el caldo en pequeñas porciones, removiendo el trigo sarraceno cada pocos minutos: debe dejar de “crujir” entre los dientes, pero no llegar a deshacerse. Limpia muy bien los rebozuelos de arena, preferiblemente enjuagándolos rápidamente en un colador y secándolos bien, porque de lo contrario se cocerán en lugar de dorarse. Al final de la cocción no escatimes en mantequilla ni eneldo: son ellos los que aportan el toque final cremoso y aromático.
Sugerencias de servicio
Sirve el kaszotto inmediatamente después de prepararlo, cuando está más cremoso, espolvoreado con más eneldo y pimienta negra recién molida. Sabe de maravilla como plato principal después de volver de recoger setas, pero también puedes servirlo como guarnición de pollo o pescado al horno. Para beber, combina bien con un vino blanco ligero y seco o con kéfir frío si prefieres un ambiente más casero.
Ingredientes
- trigo sarraceno, crudo o tostado - 200 g
- rebozuelos frescos o congelados (si son congelados, descongelar y escurrir antes) - 250 g
- cebolla (pequeña) - 1 pieza
- ajo - 2 dientes
- caldo de verduras (puede ser de pastilla) - 600 ml
- mantequilla - 30 g
- aceite - 1 cucharada
- nata líquida 18% para sopas (opcional, para dar cremosidad) - 80 ml
- eneldo fresco (picado) - 3 cucharadas
- sal (al gusto)
- pimienta (al gusto)
Preparación
- Calienta el caldo en un cazo pequeño y mantenlo a fuego bajo para que esté caliente durante toda la preparación del plato.
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Pela el ajo y pícalo fino.
- Limpia bien los rebozuelos. Corta los ejemplares grandes en trozos más pequeños y deja los pequeños enteros.
- En una sartén grande calienta el aceite con la mitad de la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, sin dorarla.
- Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos más, hasta que desprenda un aroma intenso.
- Incorpora el trigo sarraceno a la sartén, mezcla y sofríe 2–3 minutos, hasta que cada grano quede ligeramente cubierto de grasa.
- Vierte el primer cazo de caldo caliente. Cuece a fuego medio, removiendo a menudo, hasta que el líquido se haya absorbido casi por completo.
- Añade otra porción de caldo y repite el proceso hasta que el trigo sarraceno esté tierno pero no pasado. Esto llevará unos 15–18 minutos.
- Mientras tanto, en otra sartén derrite la mantequilla restante. Añade los rebozuelos y fríelos a fuego bastante fuerte durante 5–7 minutos, hasta que suelten agua y luego esta se evapore casi por completo. Las setas deben dorarse ligeramente.
- Pasa los rebozuelos salteados al trigo sarraceno y mezcla. Si utilizas nata, añádela ahora y cuece 2–3 minutos más, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Añade el eneldo picado, sazona el kaszotto con sal y pimienta. Retira del fuego y deja reposar 2 minutos para que los sabores se integren.
- Sirve de inmediato, cuando el plato esté caliente y cremoso.
Conservación
Guarda el kaszotto en la nevera en un recipiente cerrado. Al recalentar, añade un poco de caldo o agua para devolverle la cremosidad y remueve suavemente.