Huevos motuleños – huevos fritos con frijoles, guisantes y plátano Recipe
Los huevos motuleños son un desayuno típico de la península de Yucatán que parece un pequeño banquete en el plato. Sobre una tortilla crujiente se pone una pasta de frijoles, un huevo frito, verduras, queso y unas sorprendentes pero muy acertadas rodajas de plátano frito. Es un desayuno que se parece más a un brunch colorido que a unos simples huevos revueltos.
Los huevos motuleños son uno de esos desayunos que en Yucatán se piden “a lo grande” cuando quieres empezar el día como una pequeña fiesta. La pasta salada de frijoles, el delicado huevo frito, los tomates frescos y los guisantes se encuentran aquí con la dulzura caramelizada del plátano frito: una combinación que suena extraña, pero que sabe absolutamente lógica. La tortilla crujiente en la base hace que el conjunto recuerde a una tostada de desayuno, pero más jugosa y sustanciosa.
Consejos del chef
Aplasta los frijoles poco a poco, añadiendo el agua realmente cucharada a cucharada: la pasta debe quedar espesa como un hummus, no seca como un puré. Fríe el plátano a fuego medio, no fuerte, para que le dé tiempo a caramelizarse ligeramente sin quemarse en unos segundos. Casca los huevos sobre la grasa bien caliente y asegúrate de que la clara cuaje por completo mientras la yema queda líquida: es la yema la que hace de salsa y une todas las capas.
Sugerencias de servicio
Sirve este plato en fin de semana, cuando tengas tiempo de sentarte a la mesa con una taza de café negro o un cold brew bien fuerte: el amargor del café equilibra de maravilla la dulzura del plátano. Si sirves los huevos motuleños como brunch tardío, añade una ensalada sencilla de pepino y lima y unas rodajas de aguacate. Para una reunión con amigos, pon todo en la mesa al estilo familiar: por un lado las tortillas, por otro los frijoles, los huevos y los acompañamientos, para que cada uno monte su propia versión.
Ingredientes
- tortilla de maíz - 4 pieza
- huevos - 4 pieza
- frijoles rojos - 200 g
- cebolla - 0.5 pieza
- ajo - 1 diente
- guisantes - 80 g
- tomates - 2 pieza
- plátano - 1 pieza
- queso - 60 g
- aceite - 3 cucharadas
- sal - 0.75 cucharadita
- pimienta negra - 0.25 cucharadita
- cilantro - 0.25 ramo
Preparación
- Pica la cebolla en cubitos pequeños y el ajo bien fino. Escurre los frijoles de su líquido y enjuágalos bajo el chorro de agua.
- En una sartén pequeña calienta 1 cucharada de aceite a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 3–4 minutos, hasta que se ablande y se vuelva ligeramente translúcida, removiendo de vez en cuando.
- Añade el ajo y sofríe unos 30 segundos más, hasta que empiece a oler intensamente, pero sin que se dore.
- Añade los frijoles, 2–3 cucharadas de agua y media cucharadita de sal. Cocina 3–4 minutos, removiendo y aplastando ligeramente los frijoles con un tenedor o un machacador, hasta obtener una pasta espesa. Si queda demasiado seca, añade un poco de agua. Reserva.
- Corta los tomates en cubitos pequeños. En otra sartén calienta 1 cucharadita de aceite, añade los tomates y una pizca de sal, y sofríe 4–5 minutos, hasta que se ablanden y suelten su jugo formando una salsa sencilla.
- Añade los guisantes congelados a la salsa de tomate y cocina 3–4 minutos más, hasta que los guisantes estén tiernos pero aún firmes. Sazona con pimienta y, si hace falta, con más sal.
- Pela el plátano y córtalo en rodajas diagonales de unos 1 cm de grosor. En una sartén pequeña calienta 1 cucharada de aceite a fuego medio y fríe las rodajas de plátano 1–2 minutos por cada lado, hasta que se doren ligeramente. Pásalas a un plato.
- En una sartén grande calienta el resto del aceite. Casca los huevos en la sartén y fríelos a fuego medio 3–4 minutos, hasta que la clara esté completamente cuajada y la yema quede líquida o semilíquida, según tu gusto.
- Mientras tanto, calienta las tortillas en una sartén seca 20–30 segundos por cada lado, hasta que estén blandas y ligeramente calientes.
- Unta cada tortilla con una capa de pasta de frijoles y coloca encima un huevo frito. Riega con parte de la salsa de tomate y guisantes.
- Espolvorea con queso desmenuzado, coloca a los lados unas cuantas rodajas de plátano frito. Espolvorea todo con cilantro picado y sirve de inmediato.
Conservación
Las distintas capas se conservan mejor por separado: guarda la pasta de frijoles, la salsa de tomate con guisantes y el plátano frito en recipientes herméticos en la nevera y consume en 1–2 días. Calienta las tortillas y fríe huevos frescos justo antes de servir para mantener la mejor textura.