Huevos chinos al té con especias Recipe
Los huevos al té son un tentempié callejero muy popular en China: huevos cocidos en una infusión aromática de té negro y especias. La clara queda con un dibujo marmoleado y un sabor delicado y especiado. A menudo se comen en el desayuno o como pequeño bocado durante el día, un poco como nuestros huevos duros con sal, pero en una versión más oriental.
Los huevos chinos al té sorprenden con su dibujo marmoleado en la clara, que aparece cuando la cáscara se agrieta suavemente y deja pasar la mezcla aromática de té y especias. La infusión de té negro, salsa de soja y anís aporta a los huevos un sabor profundo, ligeramente ahumado y especiado, totalmente distinto a nuestros clásicos huevos duros. Es un típico street food: comida sencilla, pero llena del aroma de los mercados con ollas humeantes.
Consejos del chef
Después de la primera cocción de los huevos, golpéalos con la cuchara realmente bien por todos los lados: cuanto más pequeñas grietas, más bonito será el marmoleado. No tengas prisa con la cocción en la infusión: cuanto más tiempo «se hagan» los huevos en el líquido apenas humeante (incluso varias horas a fuego mínimo o en un termo), más profundo será el sabor. Solo vigila que el líquido no hierva con fuerza, porque la cáscara puede romperse del todo y la clara se volverá gomosa.
Sugerencias de servicio
Sirve los huevos aún calientes para el desayuno, en lugar de los huevos duros tradicionales, con arroz jazmín o una rebanada de pan integral si quieres mezclar cocinas. También son un tentempié perfecto para llevar en una fiambrera, por ejemplo para un viaje largo en tren o un día de oficina, ya que aguantan bien a temperatura ambiente. Para beber, combina bien con té verde de jazmín o té de jazmín ligeramente endulzado con limón.
Ingredientes
- huevos a temperatura ambiente - 6 pieza
- agua - 1 l
- té negro a granel o en bolsitas o 3–4 bolsitas - 2 cucharada
- salsa de soja - 80 ml
- azúcar - 1 cucharada
- estrellas de anís - 2 pieza
- rama de canela o 0,5 cucharadita de canela molida - 1 pieza
- granos de pimienta de Sichuan o pimienta normal opcional - 0.5 cucharadita
- piel de naranja aprox. 2x5 cm, sin la parte blanca; opcional - 1 tira
Preparación
- Coloca con cuidado los huevos en una olla, cúbrelos con agua fría para que queden totalmente sumergidos. Lleva a ebullición y luego cuece a fuego bajo 7–8 minutos.
- Escurre el agua caliente y cubre los huevos con agua fría para que se templen un poco. Después golpea suavemente los huevos con una cuchara por toda la superficie hasta que la cáscara se agriete en muchos puntos sin desprenderse. Así se formará el dibujo marmoleado.
- Vierte 1 litro de agua en la olla y añade la salsa de soja, el azúcar, el té, las estrellas de anís, la canela, los granos de pimienta y la piel de naranja si la usas.
- Coloca con cuidado los huevos agrietados en la olla con la infusión. Lleva a ebullición y luego baja el fuego al mínimo, de modo que el líquido apenas burbujee. Cuece 40–45 minutos con la olla parcialmente tapada.
- Tras la cocción, apaga el fuego y deja los huevos en la infusión al menos 30 minutos más, y mejor aún varias horas o toda la noche en la nevera: cuanto más tiempo reposen, más intenso será el sabor.
- Antes de servir, pela los huevos. Puedes servirlos calientes o fríos, partidos por la mitad.
Conservación
Guarda los huevos en la infusión en la nevera hasta 3–4 días. Sácalos de la infusión justo antes de comer. Si los prefieres calientes, caliéntalos suavemente en la misma infusión sin que llegue a hervir.