Horiatiki patatosalata – ensalada griega de patata con aceite de oliva y limón Recipe
Esta ensalada de patata es más ligera que muchas versiones conocidas, porque en lugar de mayonesa lleva una salsa de aceite de oliva, limón y hierbas. En Grecia se sirve a menudo con pescados y carnes a la parrilla, especialmente en verano, cuando nadie tiene ganas de salsas pesadas. Recuerda a una mezcla entre la ensalada de patata polaca y la kartoffelsalat alemana, pero con un marcado toque cítrico y de hierbas.
Esta ensalada griega de patata es sorprendentemente ligera, porque en lugar de mayonesa lleva una salsa de aceite de oliva, limón, mostaza y hierbas que envuelve las patatas aún calientes. Combina algo familiar de las ensaladas de patata polacas con un toque mediterráneo: aquí hay aceitunas, pepino fresco y mucho perejil, gracias a lo cual el conjunto sabe fresco y claramente cítrico. Es un gran ejemplo de cómo unos ingredientes sencillos pueden convertir unas patatas corrientes en un acompañamiento al estilo de una taberna griega.
Consejos del chef
Las patatas cortadas aún templadas absorben mejor la salsa, así que no esperes a que se enfríen del todo. Ten cuidado de no cocerlas en exceso: deben estar tiernas pero mantener la forma; si el tenedor entra en ellas como en un puré, es señal de que la próxima vez hay que acortar el tiempo de cocción. Merece la pena probar bien la salsa antes y, si hace falta, añadir más limón, porque al mezclarla con las patatas el sabor se suaviza ligeramente.
Sugerencias de servicio
Sirve esta ensalada con pollo, pescado o brochetas a la parrilla: es un excelente sustituto de los acompañamientos pesados con mayonesa durante una barbacoa veraniega en el jardín. Sabe bien tanto templada como fría, así que puedes prepararla sin problema una hora antes de que lleguen los invitados. Para beber, combina idealmente con agua con limón y menta o con un vino blanco ligero si planeas una larga y tranquila velada en la terraza.
Ingredientes
- patatas - 700 g
- cebolla - 1 pieza
- pepino - 0.5 piezas
- aceitunas - 10 piezas
- perejil fresco picado - 2 cucharadas
- aceite de oliva - 50 ml
- limón - 1 pieza
- mostaza - 1 cucharadita
- orégano seco - 0.5 cucharaditas
- sal - 1 cucharadita
- pimienta negra - 0.25 cucharaditas
Preparación
- Lava bien las patatas; si tienen la piel fina, puedes cocerlas con piel. Ponlas en una olla, cúbrelas con agua fría, añade un poco de sal y cuece de 15 a 20 minutos desde que hierva, hasta que estén tiernas pero sin deshacerse. Escurre y deja templar ligeramente.
- Pela la cebolla y córtala en tiras finas. Lava el pepino y córtalo en medias rodajas. Corta las aceitunas en rodajas. Pica finamente el perejil.
- En un cuenco pequeño prepara la salsa: mezcla el aceite de oliva, el zumo de limón recién exprimido, la mostaza, el orégano, la sal y la pimienta. Bate enérgicamente hasta que la salsa espese ligeramente y se convierta en una emulsión homogénea.
- Pela las patatas templadas (si las has cocido con piel) y córtalas en dados grandes o en rodajas. Las patatas deben estar aún calientes: así absorberán mejor la salsa.
- Pon en un bol grande las patatas, la cebolla, el pepino y las aceitunas. Riega todo con la salsa y mezcla con cuidado, procurando no aplastar las patatas.
- Al final añade el perejil picado y mezcla de nuevo suavemente. Prueba y, si es necesario, ajusta con más sal, pimienta o zumo de limón.
- Puedes servir la ensalada enseguida, aún templada, o enfriarla en la nevera unos 30 minutos para que los sabores se integren.
Conservación
Guarda las sobras de ensalada en un recipiente hermético en la nevera y consúmelas en 1–2 días. Antes de servir de nuevo, remueve bien y, si hace falta, añade un chorrito extra de aceite de oliva o zumo de limón para refrescar el sabor.