Sopa española de mejillones y tomate con ajo Recipe
Esta aromática sopa de mejillones, tomate y ajo recuerda a los bares de tapas costeros de Galicia, donde el marisco es tan fresco que a veces aún “golpea” la olla. El caldo es ligeramente tomatero, huele a vino blanco y perejil, y todo sabe de maravilla con un trozo de baguette crujiente para mojar. Es un plato que a menudo se sirve como primer plato en las comidas familiares de fin de semana, cuando hay tiempo para ir pescando con calma todas las conchas.
Esta sopa combina la sencillez de la cocina costera española con el intenso aroma de los mejillones, el tomate y el vino blanco: sabe a plato tomado en una pequeña taberna del puerto en Galicia. El caldo de tomate, ligeramente ligado, recoge todo el sabor de las conchas, y el ajo y el perejil le dan un carácter que pide a gritos un buen trozo de pan para mojar.
Consejos del chef
Lo más importante es la frescura y la selección de los mejillones: desecha todos los que tengan la concha rota y los que no reaccionen al golpe, porque pueden no estar frescos. Vigila que el ajo no se queme, ya que la sopa se volvería amarga; añádelo al final del sofrito de verduras y remueve casi sin parar. Cuando viertas el jugo de los mejillones en la olla con la sopa, detente antes de las últimas 2–3 cucharadas de líquido, porque es donde suele acumularse la arena.
Sugerencias de servicio
Sirve la sopa muy caliente, con abundante perejil fresco y rebanadas gruesas de baguette o pan de masa madre, preferiblemente ligeramente tostadas. Para beber, combina mejor con un vino blanco seco y bien frío, por ejemplo un albariño o un vinho verde ligero, que realza el sabor del marisco. Es un plato perfecto como primer plato de una comida de fin de semana con familia o amigos, cuando se puede alargar la sobremesa y disfrutar con calma de cada mejillón.
Ingredientes
- mejillones - 1 kg
- cebolla - 1 pieza
- ajo - 4 diente
- tomates - 4 pieza
- vino blanco - 150 ml
- caldo - 700 ml
- aceite de oliva - 3 cucharada
- pimiento - 0.5 pieza
- pimentón dulce - 1 cucharadita
- hoja de laurel - 2 pieza
- perejil - 3 cucharada
- sal -
- pimienta -
- pan - 4 rebanada
Preparación
- Lava muy bien los mejillones bajo agua fría, desecha los que tengan la concha rota o los que permanezcan abiertos a pesar de darles un golpecito. Arranca las barbas si son visibles.
- Pela la cebolla y córtala en dados pequeños. Limpia el pimiento de semillas y córtalo en dados pequeños. Pela el ajo y pícalo fino. Escalda los tomates con agua hirviendo, quítales la piel y córtalos en dados (o utiliza tomate troceado de lata).
- Calienta 2 cucharadas de aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe 4–5 minutos, removiendo, hasta que se ablande y quede ligeramente transparente, pero sin dorarse.
- Añade el pimiento y sofríe 3–4 minutos más, hasta que se ablande ligeramente. Luego añade el ajo y sofríe 30–40 segundos, solo hasta que empiece a desprender un aroma intenso.
- Incorpora el pimentón dulce, remueve rápidamente y, pasados 10 segundos, vierte el vino blanco. Cocina 2–3 minutos hasta que parte del líquido se evapore.
- Añade los tomates, las hojas de laurel y el caldo. Lleva a ebullición, baja el fuego y cocina 10 minutos, hasta que la sopa espese ligeramente. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- En otra olla ancha o sartén honda calienta 1 cucharada de aceite de oliva a fuego fuerte. Echa los mejillones, añade 2–3 cucharadas de agua, tapa y cocina 4–5 minutos, hasta que la mayoría de las conchas se abran. Agita la olla 1–2 veces durante la cocción.
- Desecha todos los mejillones que hayan quedado cerrados. Pasa los mejillones abiertos a la sopa junto con el jugo del fondo de la olla, procurando no verter la posible arena (es mejor dejar las últimas 2–3 cucharadas de líquido).
- Cuece la sopa con los mejillones 2 minutos más a fuego suave, prueba y, si es necesario, rectifica de sal y pimienta. Espolvorea con perejil picado.
- Sirve la sopa bien caliente en platos hondos, con rebanadas de baguette tostadas unos minutos en una sartén seca o en el horno, hasta que estén ligeramente crujientes.
Conservación
Si te sobra sopa, deja que se enfríe rápidamente y guárdala en la nevera en un recipiente bien cerrado, consumiéndola en un máximo de 24 horas. Caliéntala a fuego suave sin que hierva intensamente, para no sobrecocer los mejillones. No es recomendable recalentarla varias veces ni congelarla, ya que el marisco pierde textura y sabor.